Acto

Un algarrobo para honrar la memoria y la identidad de los pueblos originarios en el corazón de Valle Fértil

Las comunidades diaguitas participaron de un acto en la plaza departamental, donde plantaron un árbol cargado de simbolismo. La iniciativa busca repetirse cada año para mantener vivas las raíces culturales del departamento.

22 de octubre de 2026 - 19:15

En Valle Fértil un algarrobo comenzó a echar raíces con un significado que va más allá de lo natural. El árbol busca honrar la memoria de los pueblos originarios, reconocer su presencia en el territorio y poner en valor los saberes que atraviesan generaciones, por lo que fue plantado en la plaza departamental durante el acto por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural. La actividad contó con la iniciativa del municipio y de las comunidades diaguitas que habitan el departamento.

El acto reunió a integrantes de las comunidades Cacique Pedro Caligua, Misipay, Ugno de los Managua y La Majadita, junto con autoridades municipales y vecinos. La propuesta fue impulsada de manera conjunta y busca convertirse en una acción que se repita cada año en espacios públicos relevantes de Valle Fértil. “El 12 de octubre nos invita a revisar nuestra historia y a reconocer a los pueblos que habitaban esta tierra mucho antes de 1492 y que hoy siguen presentes”, comentó Emilio Berón, director de Pueblos Originarios de la Municipalidad de Valle Fértil en contacto con DIARIO DE CUYO.

En ese sentido, destacó que las comunidades sostienen prácticas, conocimientos y memorias que forman parte de la identidad del departamento. También recordó que la Constitución Nacional reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas y garantiza su participación en los asuntos que los afectan.

Un árbol que guarda la memoria del monte y que busca ser mucho más que un algarrobo

El algarrobo elegido fue donado por la Escuela Agrotécnica Ejército Argentino. La elección no fue casual, ya que se trata de una especie característica del monte nativo que durante siglos brindó sombra, alimento y madera a las familias de la zona.

Así, el árbol que ahora crece en la plaza representa la intención de cuidar una memoria colectiva que permanece viva en las comunidades.

A sus pies se colocó una piedra seleccionada por la comunidad Ugno de los Managua, proveniente del río de Usno. En el centro lleva un mortero tallado por Julio Burgoa, artesano e integrante de la comunidad.

La pieza también tiene un fuerte valor cultural. En los morteros se molía el fruto del algarrobo para obtener harina y elaborar alimentos tradicionales como el patay y la añapa, que durante generaciones sostuvieron a las familias del monte. A la vez, representa el trabajo compartido y los conocimientos transmitidos de una generación a otra.

Una fecha para repensar la historia

Otro de los elementos que acompañan al árbol es una placa de alpaca realizada por el orfebre Marcos Sajoux. La pieza lleva las fechas 11/10/1492 – 11/10/2026 y la frase “último día de libertad de los pueblos originarios”, una mirada que propone reflexionar sobre el significado histórico del 12 de octubre y sus consecuencias para las comunidades indígenas.

El acto buscó reconocer que los pueblos originarios no pertenecen solamente al pasado, sino que continúan presentes y que actualmente forman parte de la vida social y cultural de Valle Fértil. La ceremonia contó con la participación del intendente departamental, profesor Mario Riveros; las concejales Mónica Riveros y Carina Calivar; autoridades de Gobierno, representantes de las comunidades y público en general.

En una plaza que forma parte de la vida cotidiana de los vallistos, el árbol crecerá lentamente, como una memoria que necesita cuidado y continuidad. Su presencia busca recordar que las raíces culturales del departamento siguen vivas y que reconocerlas también implica darles lugar en el presente.

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