Una botella de vino puede convertirse en mucho más que una bebida y tener incluso una finalidad solidaria. Ese es el objetivo de “Perro Bueno”, una iniciativa nacida en San Rafael, Mendoza, que busca colaborar con distintos refugios y ONG que se dedican a la protección y rescate de animales. Tras haber colaborado con instituciones de distintas provincias, arribaron a San Juan.
Un vino que se transforma en ayuda: "Perro Bueno", la iniciativa mendocina que llegó a San Juan para apoyar a la Fundación Patitas sin Hogar
Un proyecto vitivinícola de Mendoza inició con la campaña el año pasado y llegó hasta San Juan. En qué consiste la iniciativa y cómo colaborar con la ONG local que se dedica al rescate de animales.
Eduardo Grasso, de la Fundación Patitas Sin Hogar confirmó que hace un mes aproximadamente fueron contactados por el proyecto y no dudaron en ser parte de la iniciativa. “Tuvimos la suerte de ser los primeros embajadores de San Juan. Entendemos que no seremos los únicos de la provincia, pero sí fuimos los primeros en comenzar con esto acá”, precisó Eduardo en contacto con DIARIO DE CUYO.
Con más de la mitad de las botellas vendidas, la repercusión ha sido más que positiva.
“Perro Bueno”, un Malbec joven que ayuda a quienes más lo necesitan
Gerónimo Cortez y Adrián Góngora están detrás de la marca de responsabilidad social que salió al mercado a mediados del 2025. En aquel entonces la distribución se realizaba tanto en Mendoza como en Buenos Aires, colaborando con tres refugios, pero ya desde el inicio del proyecto sus creadores esperaban poder expandirse. Y así lo hicieron.
“Nos escribieron por Instagram. Charlamos un poco, cruzamos números y por ahí nos comunicamos permanentemente. Fue una comunicación fluida, ellos están siempre presentes, envían material para comercializar, nos dan estrategias y nos informan sobre el vino”, comentó Grasso.
Tras el intercambio donde desde el proyecto se interiorizaron sobre el accionar de la fundación y su labor en la provincia, se estableció la alianza y comenzó la comercialización del vino. Se trata de un Malbec joven cuya producción se realiza en la Finca Cuadro Benegas, siendo fácil de tomar e ideal para compartir.
El sistema de comercialización es sencillo. Patitas Sin Hogar recibió un total de 10 cajas con seis unidades cada una y la propuesta del proyecto es que se vendiera por unidad como por caja. Del total de cada venta, el 70% se destina a los elaboradores, mientras que el 30% restante queda en manos de la fundación.
Para el referente de Patitas Sin Hogar, se trata de una forma diferente de generar recursos para la organización solidaria. “Es algo que se viene dando y que es interesante, porque un emprendedor hace su trabajo y es solidario con causas justas, nobles”, sostuvo.
En este caso, el mecanismo permite que la fundación pueda sumar una fuente de ingresos sin tener que afrontar previamente la compra del producto. La bodega entrega el vino a consignación y, una vez concretadas las ventas, se distribuye lo recaudado de acuerdo con el esquema establecido.
Aunque el objetivo inmediato es colaborar económicamente con la Fundación Patitas Sin Hogar, Grasso destacó que el beneficio de la iniciativa va más allá de los recursos obtenidos. “Todo suma. Para nosotros ha sido positivo, no solo desde lo económico, sino también para darnos a conocer”, afirmó.
La comercialización del vino permite además contar la historia de la organización, difundir su trabajo y acercarla a personas que quizás todavía no conocen su tarea o no están interiorizados en las labores y lo que conlleva un espacio dedicado al cuidado de animales.
Tres cajas para agotar el primer lote y la esperanza de mantener la conexión con “Perro Bueno”
El futuro del acuerdo dependerá, en buena medida, de la respuesta que tenga este primer lote. La intención es evaluar la continuidad una vez que se vendan las cajas que todavía quedan disponibles.
“Vamos evaluando la continuidad del acuerdo, depende de cuánto haya dificultado o facilitado vender todo el lote. Vendidas las tres cajas que nos faltan decidiremos cómo seguimos. Creo que sí vamos a continuar”, anticipó Grasso.
Mientras tanto, quienes quieran colaborar con la Fundación Patitas Sin Hogar pueden hacerlo adquiriendo el vino al 2644692550. La botella tiene un valor de $9.000, mientras que la caja de seis unidades cuesta $45.000, lo que deja cada botella a $7.500 cada una.
La fundación realiza envíos gratuitos dentro del Gran San Juan y cuenta además con un punto cercano al centro para retirar los pedidos. Para quienes viven en departamentos alejados, también existe la posibilidad de coordinar la entrega.
Así, detrás de cada botella hay una doble historia: la de un producto mendocino que busca abrirse camino entre los consumidores y la de una organización sanjuanina que trabaja para rescatar y ayudar a perros que necesitan una segunda oportunidad. Una manera novedosa de convertir una compra cotidiana en una forma concreta de solidaridad.