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Valle Fértil

Valle Fértil: la electricidad llega por primera vez a las sierras y cambia la vida de las familias rurales

La obra está en ejecución y abastecerá en total a 16 hogares de las Sierras de Chávez y Elizondo, departamento Valle Fértil.

Por Fabiana Juarez 23 de agosto de 2026 - 20:23

Un cambio histórico comenzó a desplegarse en las Sierras de Chávez y Elizondo. En pleno corazón de Valle Fértil, la energía eléctrica por red está arribando por primera vez a 16 puestos rurales, transformando de manera radical la rutina cotidiana, el trabajo y las oportunidades de desarrollo de sus habitantes. La luz ya llegó a la mitad de las familias.

La obra, ejecutada por el Gobierno de San Juan a través del Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía, mediante la Dirección de Recursos Energéticos (DRE), registra un avance significativo: la mitad de las 16 familias beneficiarias ya cuenta con las conexiones activas en sus hogares.

Un desafío técnico entre huellas y quebradas de Valle Fértil

Llevar electricidad a esta zona requiere un despliegue de ingeniería y logística de alta complejidad. La geografía accidentada del terreno serrano, sumada a las grandes distancias que separan a un puesto de otro, exigió adaptar cada tramo de la obra a las condiciones del suelo.

Del candil a la heladera: el impacto en la vida cotidiana

Hasta la llegada de este tendido, la mayoría de los puesteros utilizaba sistemas fotovoltaicos individuales. Si bien los paneles solares permitían cubrir necesidades mínimas , como encender una bombilla por pocas horas o cargar la batería del celular, la energía quedaba sujeta a las inclemencias del tiempo y a la capacidad de las baterías. En días nublados o de lluvia, la carga debía administrarse al límite, imposibilitando el uso de electrodomésticos de mayor potencia.

Con la red eléctrica continua, la realidad de las sierras dio un vuelco determinante:

Raíces firmes y futuro serrano

Los relatos de los vecinos sintetizan el valor humano de la obra. Entre la memoria de las lámparas a kerosén de la infancia y la incertidumbre de no saber si el panel solar cargaría al día siguiente, hoy las familias avizoran un panorama diferente para sus hijos, marcado por el acceso a derechos básicos y mayores oportunidades.

Además de resolver una necesidad histórica, la obra fortalece la red energética de Valle Fértil, fomenta el arraigo de las familias en sus tierras ancestrales y sienta las bases para el crecimiento del turismo rural. Los trabajos continúan de forma ininterrumpida hasta completar la totalidad de los 16 puestos previstos, reafirmando la integración territorial de las comunidades más alejadas de la provincia.

Electricidad y más desarrollo local

Para muchos jóvenes que viven en Sierra de Chávez y Sierra de Elizondo, conseguir trabajo implica trasladarse hasta San Agustín de Valle Fértil o alejarse de sus hogares. La obra de electrificación abrió una posibilidad diferente: parte de la mano de obra contratada por la empresa encargada de los trabajos pertenece a las propias sierras.

La situación tiene una particularidad: algunos de esos jóvenes hoy trabajan para llevar electricidad a sus propias viviendas, a las casas de sus padres o a puestos de vecinos que conocen desde siempre. Así, mientras participan de una obra que cambiará la vida del lugar, tienen la posibilidad de generar un ingreso sin necesidad de trasladarse diariamente en busca de empleo.

El movimiento generado por los trabajos también alcanza a las familias que encontraron en la gastronomía y el turismo rural una fuente de ingresos. Como las tareas se realizan de manera continua y parte de los trabajadores proviene de otros lugares, son los propios habitantes de las sierras quienes brindan alojamiento y preparan diariamente las comidas para las cuadrillas.

De esta manera, pequeños hospedajes y emprendimientos gastronómicos de la zona comenzaron a formar parte de la logística necesaria para sostener los trabajos y encontraron una nueva oportunidad para fortalecer su actividad.

Pero las posibilidades no terminan con la ejecución de la obra. Contar con energía eléctrica genera mejores condiciones para desarrollar actividades productivas y potenciar el turismo rural, dos alternativas especialmente importantes para un lugar donde las distancias suelen limitar las oportunidades.

Así, la electricidad empieza a significar algo más que un nuevo servicio para Sierra de Chávez y Sierra de Elizondo. También puede convertirse en una herramienta para generar trabajo, fortalecer los emprendimientos locales y permitir que más familias encuentren oportunidades para desarrollarse en el lugar donde eligieron vivir.

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