En sintonía con el resto del país, en San Juan se hizo sentir fuerte el descontento contra las políticas actuales, ya que una multitud copó el microcentro capitalino para manifestar su postura frente a las diversas medidas aplicadas por las autoridades políticas de turno en un contexto sensible por la pandemia del coronavirus.

Si bien la concentración de los autoconvocados estaba prevista para las 16, desde minutos antes comenzaron a sentirse los primeros bocinazos de los vehículos y también se pudieron ver las banderas argentinas girar por la Plaza 25 de Mayo.

La columna de ciudadanos de a pie desbordó el perímetro de la plaza principal de la Ciudad, mientras que a los alrededores se fueron multiplicando los vehículos que llegaban para participar de la protesta.

El centro de la concentración fue sobre las escalinatas de la Catedral, donde se escuchó el Himno Nacional Argentino, la Marcha de San Lorenzo, entre otros. Allí y tal como ocurrió el pasado martes con los militantes del PJ en el Centro Cívico por la llegada del presidente Alberto Fernández, nadie tuvo en cuenta el distanciamiento social teniendo en cuenta la probabilidad de contagios por coronavirus aunque sí portaron el tapabocas correspondiente.

El reclamo fue dirigido a la clase política, por estar en desacuerdo con algunas de las disposiciones del Gobierno nacional y también provincial. Pudieron observarse carteles con diferentes leyendas con destinatarios como los Poderes Ejecutivo, Judicial y Legislativo.

La reforma judicial, el desplazamiento de los tres jueces que investigaban a Cristina Kirchner, el alto gasto público, la quita de un porcentaje de la coparticipación a Capital Federal, las restricciones al dólar y su consecuente escalada, la extensa cuarentena con resultados adversos por el crecimiento de casos de Covid-19, los escraches del martes pasado a una mujer en Capital, entre otros, fueron parte del combo de rechazos de los sanjuaninos que se manifestaron.

Luego de la marcha por los alrededores de la Plaza 25 de Mayo, los miles de autoconvocados se subieron a sus vehículos y fueron en caravana hasta Tribunales, la Legislatura provincial y también hasta Casa de Gobierno, en una manera simbólica de demostrar su descontento hacia las autoridades.