En un encuentro emotivo, familiares, acompañantes terapéuticos y quienes padecen esta enfermedad se sumaron a las actividades por el Día Mundial del Parkinson. A las 11, comenzaron la caminata simbólica hacia la plaza 25 de Mayo y que se realiza en todo el país en ese horario.
 

 

Posteriormente, desarrollaron un acto en el cruce de las peatonales donde prevalecieron las palabras de "no quedarse quieto" y "estar en permanente movimiento". Bajo el hashtag #ArgentinaTiembla, los integrantes de Parkinson San Juan destacaron que la clave del enfermo es mantener una actividad física para que sus músculo no se pongan rígidos. "La dopamina es vital para las personas porque están en los músculos y si les falta, como les pasa a la mayoría de los enfermos de parkinson, los músculos se tensan y pierden movilidad. Por eso es importante que estén estimulados", explicó María Cristina Silva, acompañante terapéutica.
 

En este sentido, la presidenta de la agrupación, Graciela Orostizaga, sostuvo que "el Parkinson no es un enemigo". "Sabemos que la enfermedad nos sorprende pero todos tenemos que aprender a vivir con este nuevo amigo y ser capaces de hacer muchas cosas sin limitarnos. Ya llevo 8 años con Parkinson y hay que seguir luchando", explicó.
 

De esta manera, Hugo Palomo, quien también tiene esta enfermedad, bailó con su hija una pieza de tango. Por su parte, el coro de la agrupación interpretó la canción de José María Lobo, "Soy el compás de otra canción", escrita especialmente para el Parkinson y que emocionó a todos los presentes.
 

Finalmente, la sorpresa llegó cuando en nombre del gobernador Sergio Uñac recibieron un equipo de música, que "tanto anhelaban" como dijo Orostizaga.


 

 

 

Tras perder a su marido, continúa ayudando en la agrupación
 

María Cristina Silva contó que a los 54 años le detectaron a su marido, Miguel Ángel Peñalva, la enfermedad y tuvieron que acomodarse a nuevas experiencias. "Comenzó con síntomas aislados y raros. Perdió fuerza en las manos, su timbre de voz cambió y se llevaba por delante las cosas sin darse cuenta", relató.
 

María Cristina es la guía del coro.

 

Luego de varios tratamientos y luchar contra el Parkinson, Miguel Ángel falleció a los 58 años. "Le dio un paro cardiorespiratorio y fue causa de la dopamina que le faltaba a sus músculos. Los enfermos no mueren por el Parkinson si no por las consecuencias", explicó.
 

María Cristina se alejó durante un tiempo por su pérdida pero regreso para ayudar a las personas, a través de su experiencia. "Tenemos un coro y es lo que los mantiene activos y a mi también me hace bien", dijo con emoción.