Vehículos parados a lo largo de toda la cuadra, al lado del cordón amarillo y de una línea de conos naranja. Autos y camionetas de la Policía y de particulares con sus balizas encendidas estacionados en doble fila. Y los bocinazos de quienes deben transitar por esa calle lentamente y esperando su turno, porque les queda un espacio limitado para pasar. Ese caos de tránsito se repite durante la mañana sobre calle Entre Ríos entre General Paz y Córdoba, justo enfrente de la Central de Policía, porque muchos conductores estacionan allí a pesar de que está prohibido.
Caos por estacionar en espacio prohibido
El cordón amarillo brilla en toda la cuadra. Además está enfatizado por los carteles que indican que está prohibido estacionar. Allí, sólo hay dos espacios en los que está permitido que se detengan los autos particulares, aunque sólo por tiempo limitado. Uno de ellos está cerca de Córdoba, frente a un hotel, y permite el ascenso y descenso de pasajeros. El otro está enfrente del Cesap (obra social de la Policía), destinado a la gente que va al lugar. Sin embargo, ni en esos espacios ni en otros, los conductores respetan las indicaciones de los carteles.
Los autos particulares permanecen estacionados en toda la cuadra durante todo el día. Eso, a pesar de que está reservada para que puedan detenerse, durante algunos minutos los móviles policiales que esperan que suban o bajen personas detenidas o que deben ser llevadas a algún Juzgado, Comisaría o al médico legista. Medida que fue autorizada por la Municipalidad de la Capital porque en el interior de la Central no hay lugar para estacionar. Pero, como no tienen el lugar libre, los móviles policiales deben esperar en doble fila. Mientras tanto, los conductores que los ven, hacen lo mismo.
Como consecuencia, alrededor de 10,30 de un día hábil, se puede ver toda la cuadra ocupada, por ejemplo, por 8 autos estacionados donde está prohibido, 3 patrulleros detenidos a su lado en doble fila y, entre ellos, 4 vehículos de particulares también estacionados en doble fila. Paralelamente se escucha el sonido de las bocinas y los autos que se detienen en el semáforo de la esquina de Córdoba y forman una única fila larguísima, porque en el espacio de calle que les queda libre sólo pueden pasar de a uno.
Consultado sobre la posibilidad de ordenar el caos, el jefe de Policía, Orlando Luna, minimizó la situación al comentar que ‘puede ser que algunas personas estacionen en la cuadra y que, como consecuencia, algunos móviles tengan que esperar obstruyendo el paso. Pero eso sólo sucede en algunas oportunidades y durante unos 5 ó 10 minutos, mientras las personas se bajan, por ejemplo, para hacer un trámite‘. Y agregó que ‘además hay que tener en cuenta que están los frentistas. Las personas que viven en las casas que están en la cuadra también tienen derecho a estacionar‘.