Se transmite por contacto genital, más a menudo por las relaciones sexuales vaginales y anales. También se puede transmitir por las relaciones sexuales orales y el contacto entre partes genitales, tanto en parejas heterosexuales y homosexuales, aun cuando la pareja infectada no tenga signos o síntomas.

Una persona puede tener HPV años después de haber tenido contacto sexual con una pareja infectada. La mayoría de las personas infectadas no saben que están infectadas o que están transmitiendo el virus a su pareja. También es posible contraer más de un tipo de HPV.

En muy pocos casos, una mujer embarazada que tiene el HPV genital puede transmitir el virus a su bebé durante el parto. Si esto ocurre, el bebé puede contraer papilomatosis respiratoria recurrente.