Para los tres primos será la primera vez viendo a sus artistas favoritos. Por eso y con el temor de que se agotaran los tickets, decidieron pasar la madrugada del martes acampando para tener las primeras entradas. El acampe que duró una diez horas en las puertas del Teatro del Bicentenario, tuvo premio cuando a las 9 se habilitaron las boleterías y media hora después ellos ya contaban con sus tickets.

"Me había quedado con las ganas de ver a Bizarrap en Córdoba en el mes de octubre, en ese momento no conseguí entradas asi que no pude viajar. Apenas me enteré que venía acá no me lo podía perder", expresó Cristian Luna, el joven de 29 años que decidió acampar en la noche del lunes. Llegó solo, pasadas las 22 horas y sus primas Ludmila y Nicole Ortíz Tello llegaron horas después. Cristian dice que se aseguró llevar el mate y una mochila con abrigo, teniendo en cuenta que había amenaza de lluvias y estaba corriendo viento: "Por suerte la noche pasó tranqui. Las horas se pasaron rápido y valieron la pena", expresó. 

"Estamos felices. Es la primera vez que vamos a poder ver a Lali asi que estamos más que contentas", comentó Ludmila Ortíz Tello. La chica de 15 años y su hermana Nicole de 12, son fanáticas de la cantante y dicen que si bien todos los años asisten a la Fiesta Nacional del Sol este año lo tomaron de otra manera teniendo en cuenta el calibre de los artistas. 

Los tres sacaron entradas para Lali y Bizarrap en el campo delantero, abonando 4 mil pesos por cada entrada. Los primos destacaron la agilidad para la venta de los tickets. "Abrieron las boleterías y todo avanzó muy rápido", manifestaron. 

 FUROR POR MARIA BECERRA 

Lucia Vega es fanática de María Becerra, llegó anoche a las 23 horas al Teatro para ser de las primeras en conseguir un ticket para su cantante preferida. "Pensé que se podían llegar a agotar por eso opté por venir acampar", cuenta la chica de 19 años. Su trabajo, en un salón de eventos infantiles, se lo permitió: "No trabajaba de mañana asi que también por eso aproveché", expresó la chica que llegó con una reposera y su mate, para que la espera se hiciera amena.