Dolores Martínez (77)

Por Redacción Diario de Cuyo 3 de marzo de 2013 - 00:00

Del blog al diario y homebanking en un click

Su destino estaba escrito: sería una jubilada ocupada de su casa y su marido. Hasta que hace 3 años atrás se enteró que el PAMI y la UNSJ tenían una propuesta para ella (y para otras tantas personas, por supuesto): los cursos de computación. Tímida, temerosa y hasta descreída se anotó. La llamaron y fue con su mochila cargada de timidez, descreimiento y miedos.


"Y me encontré con un ambiente perfecto, donde a los abuelos nos tratan con cariño y con dedicación. Nos sentimos muy bien porque aprendemos de la mano de los profesores Ana Gutiérrez, Américo Sirvente y algunos chicos que les ayudan”, explica Dolores Martinez, quien además del orgullo que le representa poder estar "conectada” se le suma un aditivo más: va a la universidad, a la misma a la que van sus nietos. "Cuando ellos me ven se ponen felices entre clase y clase, hacen alarde de que a mi edad, tienen una abuela universitaria”, agrega la mujer que nunca imaginó tener acceso a una computadora ni mucho menos a internet. Para ella, esos elementos a los que ahora recurre a diario, eran "de ciencia ficción”.


Para esta señora, abuela de 10 nietos y mamá de 3 hijos -todos profesionales- la informática es una alternativa para estar comunicada con ellos. "intento hacer lo mismo que hacen ellos, aunque sé que a veces me superan, algo que es lógico porque sus neuronas están jóvenes todavía. A mí me encanta chatear, ponerles me gusta en Facebook, mucho no opino en sus muros para no comprometerlos. Yo los respeto. También me fascina encontrar material sobre lo que estudian o sobre sus profesiones y enviárselos por correo para que siempre estén informados”, ejemplifica. 


Internet además le ha significado a Dolores una posibilidad para reencontrarse con familiares y amigos que viven en lugares tan remotos, desde Jujuy a Italia. Y, más allá de la cuestión social, ella reconoce que el uso que hace de esta herramienta informática es intelectual: lee todos los diarios que puede, opina, hasta supo tener un blog con material sobre pintores surrealistas, su otra gran debilidad. "Ya casi no me dedico al blog porque creo que no tengo mucho para aportar. Hay tanta gente entendida y capacitada que prefiero aprender yo de ellos. En cambio, leer diario y Facebook me encanta”, dice quien en un principio tenía pánico de borrar o perder todo el material que había guardado en las computadoras. Hasta que aprendió.


Pese a que están en receso en el curso de UPAMI (Universidad para Adultos Mayores Integrados)- Dolores se ha impuesto una tarea, que más que cometido es un verdadero desafío: quiere aprender a usar homebanking para pagar todas las boletas que llegan a su casa. Por ahora está investigando, confía que ya tendrá tiempo de accionar botones y saldar cuentas virtualmente.


"Paso en la compu menos horas de las que quisiera, me encanta, es una experiencia maravillosa que me hace olvidar dolores y problemas, Se lo recomiendo a todo el mundo”, afirma encantada, esperanzada en poder convencer algún día a su esposo para que siga sus pasos.

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