El árbitro aportó lo suyo

Por Redacción Diario de Cuyo 4 de junio de 2012 - 00:00

Miguel Martínez  fue el árbitro del partido en Cochagual. Siempre se lo vio decidido a colaborar con todo. Inclusive con muy buena onda para dirigir. No sólo cobró penales “dudosos”, que al final terminaron por deleitar a la gente, sino que hasta se “metió” en algunas jugadas, tocando el balón del equipo rival de los “Palermos”. “Fue un placer colaborar con esta Cruzada y más todavía que esté Palermo”, dijo.

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