El caos reinante tras el sismo en Haití se ha extendido al espacio aéreo, hasta el punto que ayer se suspendieron varios permisos de aterrizaje, mientras un enjambre de aviones internacionales esperaba tocar tierra para ofrecer ayuda humanitaria.
El caos reinante tras el sismo en Haití se ha extendido al espacio aéreo, hasta el punto que ayer se suspendieron varios permisos de aterrizaje, mientras un enjambre de aviones internacionales esperaba tocar tierra para ofrecer ayuda humanitaria.
A esa ayuda se sumó también el avión Hércules de la Fuerza Aérea Argentina que ayer partió rumbo a Haití con alimentos, suministros médicos y un contingente de Cascos Blancos. Ante la presencia de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el avión con alimentos, suministros médicos y un contingente de Cascos Blancos partió ayer por la
“No alcanzan (las palabras) pobreza e indigencia para explicar lo que sufre el pueblo haitiano. Esto pasa cuando (un terremoto) afecta a las poblaciones más vulnerables´, dijo la Presidenta.