Ismael Cataldo, el chico que perdió su brazo izquierdo cuando con 6 añitos quiso frenar un secarropas con su mano, ahora se encuentra en una nueva lucha y a punto de someterse a una compleja operación. Con 15 años, pelea por no perder uno de sus riñones. El problema renal que viene desde su nacimiento lo hizo pasar ya por unas 20 cirugías, pero según su mamá Noemí, esta operación será la de mayor riesgo, pues los profesionales médicos intentarán salvarle aunque sea uno de sus riñones.
El chico que en 2014 un secarropas le arrancó el brazo, ahora lucha por no perder un riñón
Según la mamá del chico oriundo de La Majadita, en el departamento 9 de Julio, el menor tiene los dos riñones dilatados. "El riñón derecho lo tiene más grande que el otro y los médicos nos dijeron que al menos con la operación intentarán rescatar uno de los riñones. Como Ismael no puede expulsar el orín, aprovecharan para ponerle un drenaje", explicó la mamá.
La operación se realizará entre esta semana y la próxima en el Hospital Guillermo Rawson pero como después le demandará algunas semanas de internación, la familia del chico organiza un bingo para este fin de semana intentando recaudar fondos para los gastos que inevitablemente surgirán como medicamentos para el chico y el traslado diario de Noemí desde 9 de Julio hacia el nosocomio capitalino.
EL RESONANTE CASO
El chico fue noticia el 21 de septiembre del 2014. Ismael Cataldo terminó con su brazo amputado cuando inocentemente metió la mano en un secarropas en el patio de su casa en 9 de Julio. El chico fue auxiliado a tiempo y más tarde lo trasladaron en un vuelo sanitario a Buenos Aires para operarlo y tratar de reimplantarle esa extremidad, algo que no se pudo dar.
El accidente ocurrió a eso de las 14.30, cuando la familia almorzaba en su casa en la finca El Abanico en La Majadita. En esos momentos uno de sus padres ordenó a Ismael que fuera a apagar el secarropas. El chico se fue al patio y después, parece que creyendo que ya no funcionaba, introdujo la mano izquierda, explicaron en ese momento. La fuerza centrífuga del tambor en movimiento hizo que el aparato tomara todo el brazo y se lo arrancara. Sus padres lo auxiliaron y envolvieron el brazo con un trapo. En entrevistas posteriores con este medio, el chico declaró que "solo quiso frenar el secarropas".
Lo cierto es que con los años, Ismael continuó con tratamiento psicológico para superar el duro trance y según su mamá, nunca lo superó. Con 15 años dejó los estudios: "Lo intenté sacar adelante pero hace poquito dejó la escuela, me dijo que le daba verguenza verse así y lo tuve que aceptar, la verdad que la vida lo ha hecho pasar por un montón de cosas", expresó su mamá quien se ilusiona con que la operación de los riñones salga de la mejor manera.
PARA COLABORAR
Noemí Sánchez necesita la colaboración de todos para recaudar premios para el bingo que realizará este sábado en 9 de Julio. Para colaborar con la familia comunicarse al 2646071039 o 264 5484441. El CBU de Mercado de Pago es: 00000031000449891