El sistema, ahora, funciona así. Un médico prescribe un medicamento durante su ronda diaria, ese pedido luego se procesa a mano con los otros cientos del día, luego pasa a Farmacia, que separa de a una ampolla o pastilla y todo lo etiqueta en papel y con lapicera, a razón de más de 1.000.000 de productos por semana. Salvo que obviamente no se trate de urgencias, ese proceso en internados dura 24 horas aproximadamente.

Ahora, con el sistema de automatización, procesamiento, informatización y logística que tendrá la Farmacia del Hospital Rawson, que será única en el país, ese paso será inmediato porque la prescripción médica podrá ser procesada en tiempo real por los farmaceúticos, que inmediatamente podrán cargar el pedido y dispensarlo. Esta es una sola de las ventajas que tendrá la nueva farmacia de la fase 3 del Rawson, cuyo complejo tienen pensado inaugurar en junio.

“Se trata de la eficientización total en la Farmacia del hospital. La reducción en el tiempo de dispensa implica siempre un beneficio para los pacientes. Pero es parte de un sistema que además va a generar más seguridad, más control e incluso menos coste porque por ejemplo se reducirá al mínimo la posibilidad de que un medicamento expire por fecha”, explicó Gabriela Rodríguez, jefa de Farmacia del Hospital Rawson.

La farmacia inteligente ocupará buena parte del subsuelo de la fase 3 del centro salud, que entró en la última etapa de trabajos antes de su inauguración. Si bien hay otras clínicas en el país que tienen sistemas similares, esto son parciales, por lo que el Rawson será el único que abarque integralmente el proceso.

CÓMO ES

Está conformado por una serie de equipos automatizados que incluso pueden dispensar los medicamentos con la dosis exacta. “En este caso, hay un aparato llamado Kardex horizontal que entrega las dosis individuales en blisters, con toda la información del medicamento y un código de barras. Esto es trazabilidad, es decir, la posibilidad de que sólo pasando ese código de barras por un scanner se podrá conocer desde quién y cuándo fabricó una pastilla, hasta el costo, su composición química y la patología o la edad del paciente que la tomó”, añadió Rodríguez.

Estiman que habrá aproximadamente un 25% de ahorro en pérdida de medicamentos, ya que el sistema entregará solamente lo que pide la receta electrónica. Además, van a ahorrar en espacio de almacenamiento, pues en los llamados Kardex verticales (que ocupan una superficie de 200 m2) podrán acopiar lo que actualmente tienen en cajas y estanterías en buena parte de un subsuelo del hospital y en dos alas que Salud Pública le alquila a un hipermercado mayorista.

El sistema entró en la última etapa de montaje, a la vez que están capacitando al personal médico.