Luis López (70 años, "El Gordo" para sus íntimos) recuerda que era la 1.30, aproximadamente, de ayer cuando apenas pudo trasladar su pesado cuerpo desde su dormitorio hasta la puerta de calle, algo intoxicado, pero a salvo. Adentro, su casa de toda la vida en 25 de Mayo 1.161 Este, en Capital, era un infierno de humo y llamas que desconcertaba a sus propios guardianes: su perra, que murió porque encaró hacia el corazón del siniestro, y el hijo del animal que se quemó por seguir a su madre. En minutos, todo lo que había en una galería y dos habitaciones se consumió por completo ante la impotencia de todos los testigos en la cuadra: tres camas, mesas, sillas, un televisor, una computadora, un equipo de música, modulares, estanterías, todos los roperos con ropa, documentos y los 3.000 libros que López tenía y que alguna vez leyó, sucumbieron sin remedio. Solo una cocina en el fondo de la vivienda con algunos muebles y una heladera, escaparon a las llamas, explicó ayer López.

Si bien entre los vecinos circuló la versión de que tres sujetos en un auto se habían bajado y habían arrojado algo por la ventana que da a la calle, la del dormitorio de López, el dueño de casa lo descartó: "esas son todas macanas\', dijo tajante. "A mi, los bomberos me dijeron que fue por un cortocircuito en la pieza donde yo duermo. Qué desastre, no me explico cómo puede haber agarrado (el fuego) tan rápido\', decía ayer.

La versión de un accidente eléctrico era también la principal hipótesis de investigación de los encargados de la causa abierta para esclarecer qué pasó, explicaron fuentes de la fuerza.

López vive en esa casa desde toda la vida pero últimamente la compartía también con dos hijastros, que no estaban a la hora del siniestro. El hombre fue durante muchos años el jefe del área "patrimonio\' de la Legislatura provincial y últimamente hacía un trabajo similar en la municipalidad de la Capital, pero está a punto de jubilarse.

No sólo era su casa: desde el 24 de abril de 1958, empezó a ser también un lugar de referencia para la gente del partido Bloquista, porque una parte de la vivienda empezó a ser ocupada desde aquel año como comité de ese grupo político. Y ahora López espera que la dirigencia de la estrella atienda su problema: "los bloquistas son los únicos que me pueden ayudar\', dijo ayer.