Isabel Zeigner de Savatsky (81)

Por Redacción Diario de Cuyo 3 de marzo de 2013 - 00:00

La reina del Facebook

La primera computadora llegó a sus manos hace como 20 años. Fue una "herencia” de su hija Andrea, de sus épocas de estudiante. Gracias a su curiosidad, sus ganas de "no estancarse”, su gran voluntad y un curso breve que tomó en el Instituto Laprida, Isabel Savatsky aprendió a usar los procesadores de texto, una herramienta indispensable para quien le dedica horas de su vida a la escritura. Es que Isabel, aún al día de hoy, sigue siendo una eterna enamorada de la palabra hecha texto y la informática le facilita la tarea. Es más para ella -que fue columnista en un medio de comunicación pero además desde hace un tiempo ya que concurre a los talleres de Literatura en la Universidad para Adultos Mayores- la inspiración y las ideas sólo se le aparecen con un teclado de por medio. 


Con una "necesaria” renovación del aparato, tuvo acceso a otras posibilidades que le brindaba la computadora.


"Internet es una maravilla, es una pena para todos aquellos que todavía no la descubren. Por suerte yo aprovecho mucho la red y esto me ha abierto un mundo nuevo e inagotable”, cuenta la mujer que gracias a la conexión a internet vio fotos del lugar europeo donde nació su papá, recibió un árbol genealógico completo de su familia por parte de una pariente que desconocía y hasta se da el lujo de bajar toda esa música que alegra sus días y de opinar en cuanto perfil de Facebook se lo permite. Pero también ha logrado a través de esta red social tener cientos de amigos nuevos repartidos por el mundo y considerarlos verdaderamente parte de sus afectos (de hecho hay personas que no conoce pero que le envían fotos para que vea cómo han crecido sus hijos por ejemplo) además de estar on line disponible todo el tiempo para charlar con sus nietos y tener con ellos el mismo código de comunicación, algo que le fascina. Pero esto no es todo. La mayor sorpresa se la llevó al recibir una respuesta concreta a un mail con reclamos al intendente de la Capital por el mal estado de la plaza que está frente a su departamento.


"Una vez me dije por qué voy a tenerle miedo a la computadora si yo la voy a ocupar para divertirme y para crecer. En lugar de deprimirme pensando en lo que ya no tengo ni voy a lograr a mi edad, me entretengo chateando o haciendo comentarios en las páginas de mis contactos”, dice Isabel, quien a través su perfil de Facebook demuestra inevitablemente el buen humor que la caracteriza. "Ahí me río de mí misma con todo lo que subo”, asegura.


Ahora va por más: quiere aprender a usar una máquina de fotos digital que le han regalado para poder utilizar mejor todos sus conocimientos de Photoshop -con el que les hace chistes a sus nietos y por supuesto se los envía por mail- y quiere familiarizarse con el uso de WhatsApp para comunicarse en forma gratuita con Mariano e Ignacio (sus nietos que están en San Juan) y con Nicolás y Agustina (que están en Córdoba). 

Seguí leyendo