Llegó al fuero Federal en el 2002. La demanda fue originalmente presentada por Horacio Vilches, un ex sindicalista ya fallecido, que se había diferenciado de la conducción del gremio y que sacó a la luz las supuestas irregularidades de Manchineles y D´Amico. Desde que el proceso fue tomando forma, ambos dirigentes acusaron al "poder político" de estar detrás de esta causa.