Impacto profundo. El aumento del desempleo en Argentina va de la mano del aumento de la pobreza que ya afecta a un 35% de la población, según Barómetro de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina.

La recesión que castiga desde hace largo rato al país, sumado a la crisis de la devaluación del peso, volvió a golpear al mercado de trabajo en el país con otra suba en la tasa de desempleo que en el segundo trimestre de 2019 alcanzó otro récord para llegar hasta el 10,6% de la población económicamente activa. La más alta en la era de Mauricio Macri.

Esto implica un suba de un 1% respecto del 9,6% del segundo trimestre de 2018. Así, los desocupados, si se proyectan los datos oficiales del INDEC a la población urbana, superan los dos millones de personas. Esto significa que existen en la actualidad casi 250.000 desempleados más que un año atrás y cada día se suman otros 558 a esta lista con alto impacto social.

De acuerdo con el último informe del INDEC, en el segundo trimestre de esta años los desocupados, ocupados demandantes de trabajo y subocupados demandantes de trabajo representan el 28,9% de la población económicamente activa.

Los hombres de hasta 29 años son el grupo más afectado por la falta de trabajo (2,8 %), seguido por las mujeres del mismo intervalo de edad (2,5 %).

Hay que remontarse al tercer trimestre de 2006 para encontrar una tasa de desempleo parecida. Aquella fue de 10,2%, muy similar al 10,1% que se registró en el primer trimestre de 2019 cuando la desocupación en Argentina volvió a ubicarse en los dos dígitos.

Según el informe del Instituto de Estadísticas y Censos, (INDEC), el contraste de esta sucesiva escalada del desempleo a nivel nacional se registró en San Juan donde el desempleo bajó un 50% en la comparación interanual: pasó del 5,6% registrado en el segundo trimestre de 2018 a 2,3% en igual período de 2019, 8,3 puntos porcentaules menos que la media nacional. En la región Cuyo, le sigue San Luis con el 3,3% y lejos se ubica Mendoza con un desempleo del 8,8%.

A nivel nacional, la tasa de actividad, aquellos que buscan activamente trabajo, pasó de 46,4% a 47,7%, mientras que la de empleo avanzó de 41,9% a 42,6%. Este último dato implica que la suba de la desocupación estuvo más ligado al estancamiento del mercado laboral en un contexto de necesidad de más ingresos que a la destrucción de puestos de trabajo. La desocupación demandante, aquellos que tienen trabajo pero tienen que completar sus ingresos, aumentó de 16% a 18,3%. La subocupación pasó de 11,2% a 13,1%, según el INDEC.

El salto en la tasa de actividad fue mas elevado en el caso de las mujeres (de 48,5% a 49,9%) que en los hombres (69,5% a 70,2%). Para especialistas consultados, hubo muchas mujeres que debieron complementar el ingreso hogareño en un contexto de alta inflación y pérdida de capacidad de compra.

Sobre 31 aglomerados relevados por el INDEC, sólo un tercio registraron tasas de dos dígitos: Mar del Plata 13,4%; Gran Córdoba 13,1%; Partidos del Gran Buenos Aires y Salta 12,7%; Santa Rosa-Toay 11,2%; Gran Tucumán 10,7%; Gran Rosario 10,6%; Gran La Plata 10,5%; Concordia 10,4%; y San Nicolás-Villa Constitución 10,3%, en todos los casos sobre la oferta laboral. En términos absolutos, no hubo dudas sobre la urbanización más golpeada: el Gran Buenos Aires, con casi 900.000 personas.

Por el contrario, cerraron el trimestre con nivel de casi pleno empleo, con tasas de desocupación inferiores a 5%; Gran Resistencia 2%; Posadas 2,9%; Santiago del Estero La Banda 3,3%; Viedma Carmen de Patagones 4,2 por ciento. En todos los casos, por efecto de la muy baja tasa de participación de la población en el mercado de trabajo.

El PBI creció 0,6% en el 2do trimestre

El Producto Bruto Interno (PBI) cerró el segundo trimestre del año con un aumento del 0,6% en relación a igual período del 2018 y recortó la baja del primer semestre a 2,5%, informó ayer el INDEC. Ya en mayo pasado, el dato mensual del PBI reflejó datos positivos por primera vez.

El dato del INDEC fue mejor al esperado por el mercado, de acuerdo a un sondeo de Reuters.

El sector agropecuario, sobre todo la producción agrícola que tuvo una cosecha récord luego de la sequía del 2018, la producción de petróleo de Vaca Muerta y el Transporte, asociado con las anteriores actividades, fueron de los pocos rubros que cerraron en alza. Así, el valor agregado del sector agricultura, ganadería, caza y silvicultura creció 46% en el segundo trimestre con respecto a igual lapso del año anterior, la pesca 1,7%; explotación de minas y canteras 1,1%, y sector transporte, almacenamiento y comunicaciones 0,9%.

Pero la industria manufacturera registró una baja en el nivel de actividad del 6,7%; la actividad de la construcción 5,6%; el comercio mayorista y minorista, 9,3%; e intermediación financiera 13,5%.