Hasta principios del siglo XIX, la zona llamada Santiago Poniente estaba cubierta de chacras, pero el crecimiento intempestivo de la ciudad hizo que el gobierno ampliara la urbanización. Fue en 1839 cuando se oficializó a creación del barrio Yungay en esta zona. El crecimiento del barrio se dio en un contexto donde aumentaba la inmigración extranjera. A partir de 1887, el sector se benefició con la apertura de calles empedradas, al estilo europeo. En la plaza Yungay se construyó el monumento al Roto Chileno. En la figura criolla de un muchacho, se realzó la victoria chilena en la Batalla de Yungay de 1839. A mediados del siglo XX, el barrio comenzó a ser habitado por la clase media y las familias de escasos recursos. La clase alta emigró al lado Este de Santiago.