El avión que trajo a River llegó con retraso, poco, pero lo suficiente como para que los 50 hinchas que fueron hasta el aeropuerto sufrieran para ver a los jugadores de su club. A las 20.43 aterrizó y uno por uno fueron bajando del avión -en el mismo llegó el plantel de Merlo-. Se subieron al colectivo que los esperaba en la pista con Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez en el primer asiento y desde allí hasta el Hotel Del Bono Park, escoltados por la Policía, donde realmente estuvo la fiesta.