Sólo en el último mes, más cuatro mil argentinos iniciaron los trámites de apostasía, es decir, desligarse institucionalmente de la Iglesia Católica Apostólica Romana.

La Coalición Argentina por un Estado Laico (CAEL) aseguró que esto se debe a que "la Iglesia se ha opuesto a todas las iniciativas de reconocimiento y ampliación de derechos, como el voto femenino, el divorcio vincular, el matrimonio civil y el igualitario, la identidad de género, la fertilización asistida y la legalización del aborto". 

Dolido por la situación, Monseñor Jorge Lozano escribió una carta sobre el tema: 

"La Apostasía, un dolor

En este tiempo se está divulgando en varias redes sociales un llamado a la Apostasía. ¿Qué significa? Esta palabra es de origen griego y se traduce como “salida” o “defección”. Es la actitud expresa y manifestada formalmente de negar la fe en Jesús Resucitado y su mensaje (aunque algunos lo entiendan como “salirse de la Iglesia Católica”).

Como Iglesia esta actitud no nos es indiferente, sino que nos duele e interpela. Tratamos de discernir en qué cuestiones hemos fallado al compartir la experiencia de la fe, cómo han marcado negativamente nuestras incoherencias… A su vez debemos analizar el modo en el cual influyen en las conductas personales las campañas en las redes sociales. Somos conscientes de que el fenómeno de la apostasía es antiguo y que los motivos han sido diversos a lo largo de la historia.

A quienes están pensando tomar este camino es bueno aclarar que la parroquia o capilla que celebró su bautismo lo hizo (y en el presente también) a solicitud de sus familias. Son los padres los que piden incorporar a sus hijos en la comunidad cristiana, los que acompañan a esos mismos hijos para la Catequesis de iniciación y  son los mismos adolescentes los que habitualmente piden a la Iglesia el Sacramento de la Confirmación. No es (ni fue) una actitud compulsiva o el deseo de imponer algo. Esperamos que estas actitudes de algunos jóvenes (aunque no son sólo los jóvenes los que apostatan) ayude también a su propia familia a reflexionar acerca del modo de acompañar el crecimiento en la fe de aquellos para los que solicitaron el bautismo a su debido tiempo.

También es conveniente señalar que la Iglesia no recibe dinero del Estado de acuerdo con la cantidad de personas que se bautizan. Esta es una idea errónea sin apoyo en la realidad.

Quienes quieren expresar su decisión de Apostasía deben realizarlo de modo adecuado. Es imprescindible constatar fehacientemente su identidad, por medio de su DNI y acercarse personalmente al obispado correspondiente en el horario estipulado.

Es apropiado recordar que junto con la Apostasía, se renuncia también expresamente a ser padrino o madrina tanto de Bautismo como de Confirmación, y a la celebración de cualquier otro Sacramento.

Podrán volver a solicitar su incorporación plena a la Iglesia Católica en el momento que lo deseen, haciendo profesión de fe en la Parroquia que les parezca. Las puertas están siempre abiertas y el corazón dispuesto para volver a expresar y vivir la fe cristiana. Rezo para que eso pueda darse.

Confío en que esta decisión no nos impida encontrarnos para trabajar juntos, codo a codo, por los pobres o en las búsquedas de Justicia".