Fue la amplitud térmica en el Valle de Calingasta uno de los disparadores para que Vidal Ossa Aubone, en 2006, comenzara prácticamente como un hobbie la creación de un viñedo aplicando los últimos conocimientos del tema. Apasionado y emprendedor, Vidal edificó la bodega boutique ‘Entre Tapias’ en 2010, e impulsó para que se logre la Identificación Geográfica Barreal (establecer cualidades específicas del producto, en este caso el vino, originario de dicho lugar o región) en 2013, por lo que se convirtió en todo un referente de la vitivinicultura en altura en general y de Calingasta en particular. Falleció ayer a los 71 años y su familia -su otra gran pasión- continuará con el emprendimiento que ya es un sello distintivo de Barreal.

Curiosamente, Ossa se recibió de enólogo pero se dedicó a otras actividades, impulsando una empresa de servicios mineros. Se casó con Patricia Erostarbe y la familia se formó con el nacimiento Martín y Luz María. El tiempo pasó, Martín se ocupó de la empresa de servicios mineros y Vidal comenzó a incursionar en la vitivinicultura. A pequeña escala, quería hacer algo que tuviese lo mejor de lo mejor. “Un buen vino nace de un buen viñedo”, era una de sus frases cabecera y de aquellos retoños de malbec, cabernet y pinot gris (varietal que introdujo su abuelo chileno cuando decidió asentarse en el valle calingastino) en 3 hectáreas, surgió también la bodega con capacidad para 27.000 litros, que tiene una vista envidiable de la Cordillera de los Andes, y que produce dos líneas de vinos (uno joven y otro reserva) que hoy adquieren restaurantes y vinerías de todo el país.

“Mi papá fue un hacedor y también una persona muy generosa. Arengaba para que Calingasta se convirtiera en un valle vitivinícola”, afirmó Luz María Ossa.

En familia. Vidal Ossa, su esposa, hijos y nietos. Su deseo de impulsar a la vitivinicultura al valle calingastino fue una de sus pasiones en los últimos 15 años.

Su hija Luz María lo describió como un estudioso meticuloso: “Encaró como un hobbie, pero no dejaba nada al azar. Estudió donde y como plantar al viñedo, decidió que los materiales de construcción de la bodega sean adobe, palos y caña para respetar el lenguaje del lugar, siempre respetando a Barreal y generó la Identificación Geográfica, que es la antesala para conseguir ahora la Denominación de Origen Controlada”.

Además de su familia y todo el camino para elaborar un buen vino, Vidal estaba enamorado de paseos y excursiones a caballo y de los nietos que ya disfrutaba. Hace dos semanas sufrió un ACV y ayer miércoles partió de este mundo. “Hemos recibido muestras de cariño de muchas personas de sectores muy distintos. Fue muy gratificante. Demostró de la clase de persona que fue”, concluyó Luz María.