Cuarenta minutos después de que concluyera la última banda local, Andrés Ciro Martínez, subió al escenario central del Estadio Abierto del Parque de Mayo e hizo delirar a sus fanáticos sanjuaninos con un show cargado de rock y emoción. Pasada la una de la mañana, la exvoz líder de Los Piojos, comenzó a soltarse con una mezcla explosiva de canciones que entrelazaron los nuevos éxitos del grupo y los temas históricos de su exbanda. Los cuales ya forman parte de la cultura popular del rock nacional y que hicieron vivir una noche colmada de nostalgia piojosa a todos los sanjuaninos presentes.
Nostalgia piojosa
Fiel a su estilo, vestido de jeans, zapatillas y campera de cuerpo, Ciro coqueteó con el público por más de dos horas y media finalizando su espectáculo pasadas las 3.30 de la mañana con una interpretación rockera del Himno Nacional Argentino.
Como es ya una constante en sus presentaciones, Martínez no habló mucho entre sus canciones y dejó que la música hablara por sí misma.
Y cuando las canciones más melódicas, acompañadas sólo con piano, parecían apaciguar a los sanjuaninos y emocionarlos hasta las lágrimas, las estridentes cuerdas cargadas de distorsión aceleraron el movimiento del pogo local.
Uno de los momentos más preocupantes del show se vivió instantes después de comenzado el espectáculo central, ya que varias personas (en su mayoría mujeres) debieron ser atendidas por las ambulancias apostadas a los costados del Estadio.
Los paramédicos tuvieron que ingresar porque hubo gente que se desmayó debido a la falta de aire que provocó la gran concentración de gente, el calor y la presión por llegar cerca del escenario. Sin embargo, el show siguió impecable, conforme a la costumbre piojera. La gente siguió cantando y bailando mientras al menos unas 15 personas fueron llevadas en brazos del personal de seguridad y policías hasta las afueras del estadio para ser atendidas.
En la mitad del show, Los Persas tocaron un par de temas solos, mientras su líder descansaba la voz. Incluso, su guitarrista, hijo de uno de los integrantes del afamado grupo folklórico santiagueño ‘Los Hermanos Ábalos‘, hizo un solo de guitarra fusionando la música tradicional argentina con destellos de rock para el deliro de la gente que se hizo presente en el Parque de Mayo. Una vez reintegrado al escenario, Ciro volvió a deslumbrar al público local que acompañó en todo momento y se quedó más que conforme con el nivel y la duración del espectáculo.
Si bien el show comenzó pasada la medianoche, la gente empezó a llegar al estadio ni bien abrieron las puertas del Parque, a las 20. Es que lo que buscaron fue ubicarse en los mejores lugares para ver de cerca al mítico Ciro Martínez. Así, los piojeros le hicieron el aguante, cargados de banderas y celulares que destellaron todos casi al mismo tiempo ni bien el exlíder de Los Piojos apareció en el escenario central del Estadio Abierto Parque de Mayo.
Fue tanta la cantidad de gente que participó de la segunda noche de la Fiesta Nacional del Sol, que fue casi imposible avanzar por la cancha. Por lo que los que quedaron atrás tuvieron que ver el espectáculo en pantallas.