Hace once años de un día igual al de hoy, nació a la vida una institución. Un Colegio Profesional Público que unió a todos los Corredores Inmobiliarios de San Juan. Pero ese nacimiento se gestó varios años antes, apoyado en la virtud de la solidaridad, necesaria para quienes ya sufrían la falta de su existencia; y por un ferviente deseo de trabajar con unidad de criterios, libertad y orgullo de ser profesionales del corretaje inmobiliario en vez de comerciantes.

Recuerdo con emoción aquellos días y sus momentos, a veces, de euforia por ver el fruto de trabajar unidos por primera vez en un objetivo serio y, otras veces, de desazón por sentir que todo ese trabajo podía quedar en la nada.

Y porque fueron días importantes en la vida de cada uno de quienes forjamos ese destino, recuerdo detalles pequeños… las madrugadas de desayuno con tortitas recién horneadas en la oficina de quien impulsaba “la idea”… el sonido de nuestros pasos apurados en su alfombra, con las sillas acomodándose, para iniciar la lista de novedades (había una defectuosa que quedaba siempre para el último en llegar)… la ansiedad silenciosa mientras se habría el correo electrónico del encargado de pedir la ayuda de colegas, amigos de otras provincias, quienes ya habían pasado y superado la misma situación en la que estábamos nosotros… las discusiones de ida y vuelta, a veces jocosas y otras acaloradas, cuando leíamos el texto que debería contener NUESTRA LEY (con mayúsculas)… la campanita antipática sobre el escritorio, que llamaba al orden y también a la risa… las estrategias de acciones a seguir por los más idóneos en lo político… el chiste rápido, refrescante y puntual para relajar el momento tenso muchas veces, irónicamente, de quienes estaban más afectados por la situación de aquellos días. Una de esas mañanas conocí a quienes, en un momento futuro, serían “los líderes” de la nave que estábamos creando, siempre con observaciones filosas y llenas de conocimiento y sapiencia. Con sus carpetas llena de papeles bajo el brazo con ataduras para cada posible cabo suelto. Fueron muchos los amigos y conocidos, hoy todos colegas, que se acercaban por aquél “bunker de trabajo gratuito” con el ánimo de aportar todo lo que les fuera posible; y que luego acompañaron la gesta hasta el final. Muchos de ellos quedaron grabados como sello en la foto tomada en las escaleras de nuestra Legislatura, cuando nacimos como Colegio, un día como hoy, hace once años.

Feliz aniversario a nuestra Ley, a nuestra casa, y a esa digna manera de ganarnos la vida que es la profesión del corretaje inmobiliario.

No es coincidencia que este día se celebre junto con el día de la amistad.

Felicidades para todos, colegio, colegas y amigos.

            

Firma: Un Corredor Inmobiliario con Matrícula Profesional del C.P.C.I.S.J.