La minería en San Juan no escapa a los efectos económicos que está provocando en los distintos sectores la decisión de parar buena parte de las actividades en un intento por frenar los efectos mortales del Covid-19. Al punto que en el sector calero, el único que ha logrado conservar algo de movimiento porque la cal se utiliza en el proceso de potabilización del agua, sacan cuentas y dicen que de lo que históricamente vino generando San Juan, unas 91.600 toneladas mensuales, sólo se están haciendo envíos por unas 2.500 toneladas cada 30 días, apenas el 2,8 de la producción habitual. Traducido en números, se estima que por cada día que estén vigentes las medidas del Gobierno nacional se están perdiendo unos 16,5 millones de pesos.

La decisión del Gobierno nacional de disponer la cuarentena obligatoria, que incluye el aislamiento social para evitar que crezcan los contagios por la pandemia en la población, ha provocado que los dos proyectos mineros que tiene San Juan queden paralizados, que son Veladero y Gualcamayo, a los que se suman las empresas que estaban realizando tareas de exploración en la cordillera sanjuanina. Pero, si bien la minería metalífera, que es la más importante y la que genera mayor impacto económico en la provincia, hay un sector que ha logrado permanecer al margen de las medidas. Se trata de la caleras, porque la cal se utiliza en el proceso de potabilización del agua.

Por cada día del parate el sector pierde $16,5 millones

Raúl Cabanay, vicepresidente de la Cámara Minera de San Juan y gerente general de Caleras San Juan, confirmó que el único sector que ha logrado mantenerse activo es el calero. Y es porque abastecen a las plantas potabilizadoras ubicadas en Provincia de Buenos Aires, Mendoza, Corrientes, Córdoba, Santa Fe y Formosa.

De todas ellas, Buenos Aires, con más de 16 millones de habitantes, es la que más cal consume, unos 2.200 toneladas mensuales. El resto de las provincias unas 300 toneladas cada 30 días. Es decir que lo que las caleras locales están produciendo son unas 2.500 toneladas mensuales, contra las 91.600 toneladas mensuales que venía produciendo en sector en la provincia, previo a la aparición del coronavirus. En la práctica sólo se está produciendo alrededor del 2,8% de las cantidades habituales. Traducido en pesos, la tonelada de cal cuesta unos 85 dólares en el mercado internacional, que representaría unos 494,1 millones de pesos mensuales, considerando que la divisa norteamericana cotizaba según el valor oficial del Banco Nación a 65,25 pesos. Esa cantidad, por cada día que se deja de producir, por ejemplo para abastecer el mercado chileno, un gran consumidor porque la cal se utiliza en el proceso de obtención del cobre, representa unos 16,5 millones de pesos diario. Esta última es entonces el monto que se pierde por cada día del parate por el coronavirus.

Chile, como se consignó, es el principal marcado de las calles sanjuaninas, porque consume unas 400.000 toneladas al año, el 36% de la producción provincial, de unas 1,1 millones de toneladas al año, según lo aportado en el 2019.

Pero no todas las caleras sanjuaninas participan en el negocio de la potabilización del agua. Según dio a conocer Cabanay se trata de Cefas, empresa miembro del Grupo Calidra, que adquirió Caleras San Juan, y la Compañía Minera del Pacífico, de Jáchal.

En San Juan funcionan 6 caleras grandes y unas 10 de menor producción, que dan empleado a unos 1.500 trabajadores en forma directa.

Sobre el freno a la actividad, Cabanay dijo que el freno a la actividad "está produciendo consecuencias devastadoras y si no se vuelve pronto a trabajar va a ser muy difícil afrontar nuestros compromisos".

Las empresas

16 Son las firmas que se desempeñan en la actividad calera en la provincia. Tienen 1400 trabajadores en forma directa.