Si a las náuseas, vómitos, sudoración y movimientos anormales de los ojos que produce el vértigo, se suma visión doble, dificultad para hablar, un cambio en el estado de alerta, debilidad de brazos o piernas, o inhabilidad para caminar, la persona afectada debe ser trasladada a una sala de emergencia.
Recaudos
El médico consultará acerca de cuándo fue la primera vez que tuvo vértigo; qué está haciendo cuando le da vértigo (voltear la cabeza, se agacha, se para perfectamente derecho, se da vueltas en la cama); cuánto tarda el vértigo ( segundos, minutos, horas, días); si ha tenido vértigo antes; si tiene pérdida del oído, zumbido, oídos tapados; si tiene náuseas con la sensación de que todo da vueltas; si ha experimentado cambios en su pulso o respiración.
El vértigo frecuentemente puede ser tratado por un fisioterapista. El tratamiento específico depende de la causa que lo ocasiona, pero puede incluir maniobras de cabeza y cuello y otros ejercicios que ayudan a eliminar los síntomas.
Otro dato a tener en cuenta es que el equilibrio y forma de caminar pueden quedar dañadas después de que el vértigo se detuvo, pero será el fisioterapeuta quien también podrá tratar estos problemas y ayudar a regresar al nivel normal de actividad.