El ganador de la especialidad cuatriciclos del Dakar 2011, Alejandro Patronelli, admitió que por momentos "padeció" la competencia aunque explicó que desistió de abandonar, sobre todo tras su lesión en la muñeca", porque "de los cobardes no hay historias".

"Por momentos padecí el Dakar, me costó. Cuando te duele el cuerpo y tenés que hacer todo igual y cumplir con vos y con todos, se torna molesto. Estaba amargado por mí, llegaba y no me podía poner contento porque sabía que me faltaban muchos kilómetros", explicó el piloto de Las Flores.

Pero el escolta en 2010 de su hermano Marcos, y quien corrió esta edición con una lesión en su muñeca que no le impidió dosificar esfuerzos, ganar cinco etapas y subirse a lo más alto del Dakar, agregó: "Fui fiel a mi mismo, pensé que "de cobardes no hay historias´, y entonces continué. Eso me mantenía adelante".

El mayor de los Patronelli contó cómo hizo para sobreponerse al dolor de la lesión en la muñeca. "Las últimas etapas las hice sentado porque no me podía parar y con muy pocas posibilidades de apretar el freno de adelante en caso de urgencia".

Por otro lado, recordó la consagración de Marcos Patronelli en 2010, con él como escolta, y aceptó que repetir esa performance hubiese sido "imposible", aún si su hermano menor no abandonaba promediando la competencia.

"Cuando pasamos el año pasado por acá (La Rural) habíamos llegado los dos, pero sabíamos que era imposible repetirlo. Y ahora que se me haya dado a mí después de la victoria de Marcos el año pasado es un milagro", afirmó.