Entre la preocupación y la esperanza

Chacareros sanjuaninos de cara al verano: no cuentan con recursos para cuidar los cultivos y temen mayores pérdidas cuando llegue el granizo

Desde la Sociedad de Chacareros Temporarios señalaron que la situación no es la óptima para los productores. Temen pérdidas mayores cuando llegue el granizo y apuntan a la falta de recursos para invertir en el cuidado de cultivos.

Por Celeste Roco Navea 22 de octubre de 2026 - 12:24

Los productores chacareros de San Juan atraviesan una temporada marcada por las dificultades económicas, la reducción de las superficies sembradas y la incertidumbre frente a las condiciones climáticas que se esperan para el verano. Con pocas posibilidades para invertir en sistemas de protección para los cultivos, el sector teme que una eventual caída de granizo provoque nuevas pérdidas, como las que ya afectaron a zonas agrícolas de la provincia.

Sergio López, presidente de la Sociedad de Chacareros Temporarios de San Juan, explicó a DIARIO DE CUYO que la mayoría de los productores no cuenta con los recursos necesarios para incorporar estructuras de protección, como las telas antigranizo. Si bien estos sistemas comenzaron a utilizarse con mayor frecuencia en viñedos y parrales, su aplicación en las chacras todavía es limitada.

“Tenemos muy poco sembrado bajo ese tipo de malla por lo que estamos a la deriva. Esperamos que el impacto sea lo menos posible en cuanto a agua. No tenemos muchas posibilidades para cuidar los cultivos”, expresó el dirigente, al describir el panorama con el que el sector se prepara para los próximos meses.

La preocupación se concentra especialmente en las zonas agrícolas de Pocito y El Médano, donde durante la temporada pasada una fuerte manga de piedra afectó una parte importante de la producción. Frente a ese antecedente, los chacareros mantienen la expectativa sobre el impacto de los fenómenos durante el verano, con la esperanza puesta en que las consecuencias sean severas.

Menos siembra y una producción que caería hasta un 30% en el verano, la estimación de chacareros sanjuaninos

A las dificultades para proteger los cultivos se suma una situación económica que condiciona las decisiones de los productores. Según López, la mala temporada que viene atravesando el sector se refleja en una menor cantidad de hectáreas sembradas y en un cambio en las elecciones productivas.

“Habrá mucha menos producción esta temporada, debido a la mala temporada que venimos pasando. Se siembra menos y la gente opta por producir cosas económicas”, detalló el sanjuanino.

De acuerdo con la estimación que realizan desde el espacio que nuclea a la actividad chacarera, la producción podría disminuir entre un 20% y un 30% respecto de temporadas anteriores. La decisión de reducir la siembra responde, en parte, a la necesidad de limitar los riesgos económicos en un contexto en el que los productores tienen dificultades para afrontar los costos de producción.

Ante ese escenario, López recordó que no es habitual para los chacareros recurrir a créditos para financiar las próximas temporadas; en parte porque temen no recuperar la inversión, en parte porque no cumplen con los requisitos para acceder a estas herramientas. Esa limitación reduce las posibilidades de invertir tanto en la ampliación de las superficies cultivadas como en herramientas que permitan enfrentar contingencias climáticas.

La humedad, otro factor que preocupa al sector

Aunque el granizo aparece entre los principales temores de cara al verano, la humedad y las lluvias también pueden complicar el desarrollo de los cultivos, teniendo en cuenta lo que se espera con El Niño. Para reducir esos riesgos, los productores recurren a fungicidas y otros productos preventivos.

“Se trata de prevenir un poco con ese tipo de productos para evitar los hongos”, explicó López. Sin embargo, advirtió que las herramientas disponibles pueden resultar insuficientes cuando las condiciones climáticas son persistentes y se registran niveles elevados de humedad o lluvias abundantes.

La posibilidad de sostener estos tratamientos también depende de la capacidad económica de cada productor. En un escenario de costos elevados y menor producción, la inversión en insumos para proteger las chacras se convierte en una dificultad adicional.

La esperanza puesta en una mejor temporada

Pese a las dificultades, desde la Sociedad de Chacareros Temporarios mantienen una mirada esperanzada sobre el futuro de la actividad. López sostuvo que el productor suele comenzar cada temporada con la expectativa de que las condiciones mejoren y que el resultado final depende tanto del comportamiento del clima como de la evolución del consumo.

“Cualquier mejora será buena. Ahora, con el tema de la minería, se nota el incremento en el consumo. Avizoramos que la actividad nos brinde una buena temporada”, afirmó.

Así, los chacareros sanjuaninos llegan al verano entre la cautela y la expectativa. Mientras esperan que el granizo y las lluvias no provoquen nuevas pérdidas, enfrentan una temporada con menos producción y escaso margen para invertir en protección. La evolución del clima y del consumo terminará de definir el resultado de una campaña en la que, una vez más, buena parte de las esperanzas del sector está puesta en que las condiciones acompañen.

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