“Cada vez que llega esta época en donde desarrollamos la sociabilización de EVISAN hacemos historia”, destacó Mauro Bergés, decano de la Facultad de Ciencias Químicas y Tecnológicas de la Universidad Católica de Cuyo. Sucede que durante septiembre se estará realizando la 27° edición de la Evaluación del Vino de San Juan, un evento organizado por la unidad académica que es tradición en el mundo del vino, ya que expone y comparte las bondades, particularidades e identidades de la elaboración de la bebida.
EVISAN y una nueva edición consolidando la identidad y particularidades vitivinícolas de San Juan
Se acerca la XXVII de EVISAN y similar a como se viene haciendo desde hace algunos años, esta edición combinará el seminario técnico con una feria enogastronómica y otras actividades. La previa, con grandes expectativas.
La historia se remonta a 1997 con el nacimiento de la evaluación que buscaba valorar la añada de los vinos de San Juan, interpretando distintos factores como clima, suelo, cosecha, entre otros. Bergés detalló que se analizan muestras de vinos antes de ser envasados para su comercialización, brindando un informe luego a las bodegas que participan, el cual les puede ayudar a mejorar y prepararse para la nueva temporada.
“Antes el EVISAN era volcado a la parte técnica, y hace tres o cuatro años decidimos abrirlo y hacer la parte técnica exclusiva para enólogos, bodegueros e ingenieros agrónomos, y hacemos un taller donde invitamos a distintas personas especializadas en el tema. Concentramos y sociabilizamos con ellos el informe, para debatir y poner puestas en común”, indicó Bergés.
Si bien los detalles se conocerán en los próximos días cuando se presente la nueva edición de EVISAN, el decano de la UCC detalló que la cata técnica se realizó entre fines de julio y principios de agosto. Sin adelantar la cantidad de muestras que recibieron en esta oportunidad, destacó que un año más la presencia de las bodegas fue importante. Cabe recordar que durante el 2025 se recibieron un total de 92 muestras provenientes de 34 bodegas, por lo que se estima que este año los números serán similares o superiores.
“Se que se ha reflejado un poco la merma en la producción de vinos, pero no así en la cantidad de muestras que han presentado las bodegas, eso nos mantiene tranquilos porque siguen confiando en lo que hacemos. Entre todos colaboran para mejorar año a año EVISAN, porque todos los años pretendemos ir sumando algo que sume a la industria”, precisó Bergés.
Durante el seminario técnico, que es la piedra fundacional del EVISAN, habrá disertaciones de expertos, cata técnica y análisis de profesionales sobre los vinos de los distintos valles de San Juan. Sin embargo, no será la única actividad que se realizará en torno del evento.
Feria Enogastronómica, la apuesta para acercar el vino a los sanjuaninos
Por fuera del seminario técnico, sin duda una de las actividades que mayor atención va a despertar es la Feria Enogastronómica, una propuesta de parte de los organizadores de la EVISAN para sociabilizar la evaluación y lo que hay detrás. Lo que se pretende con esta propuesta es acercar y poner en valor la importancia de la industria del vino, por fuera de la botella y la etiqueta.
Al respecto Bergés comentó: “Lo que pretendemos de esta sociabilización es que nos pone a todos por igual y nos permite aprender del vino, disfrutarlo a nuestra manera y compartir”.
Con los detalles de la feria por conocerse, generalmente la misma ofrece propuestas de bodegas sanjuaninas, experiencias de cata, productos gastronómicos regionales, combinando con espectáculos artísticos de distinta índole. Con una presencia que rondó las 450 personas, desde la organización del evento estiman que este año estarán en los mismos valores y para ello están preparando una serie de sorpresas para quienes se animen a disfrutar vino desde otro lugar.
A lo largo de más de dos décadas, EVISAN viene demostrando ser mucho más que una cata. Es un espacio de construcción colectiva del conocimiento, una expresión concreta de la articulación universidad-sector productivo, y una evidencia de la capacidad de San Juan para proyectar sus vinos al mundo con identidad local. Sus informes técnicos son la prueba concreta de la evolución de los vinos sanjuaninos, la profesionalización de sus actores y la incorporación sostenida de la tecnología.
“Creemos que este año nos va a acompañar más gente. La feria que hacemos es enogastronómica donde hay comida para disfrutar, para maridar, sugerencias de cómo hacerlo. Este año vamos a superar las expectativas y la presencia”, concluyó Mauro Bergés.