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ISTPEIF: San Juan tendrá su primera Tecnicatura en Sommelier estatal a partir de 2027

El instituto que formó generaciones de enólogos sanjuaninos prepara para 2027 su mayor reforma académica en tres décadas.

Por Lara Carrascosa 13 de octubre de 2026 - 06:48

El Instituto Superior Técnico Profesional en Enologia e Industrias Frutihorticolas, que funciona desde hace casi tres décadas en la Escuela Fontana de la ciudad de San Juan, pondrá en marcha en 2027 el cambio más profundo de su oferta académica desde su creación. La institución, que depende del Ministerio de Educación de la Provincia, incorporará por primera vez la Tecnicatura Superior en Sommelier y reconvertirá su actual Tecnicatura Superior en Fruticultura y Horticultura en una Tecnicatura Superior en Tecnología de los Alimentos. Así lo confirmó su rectora, Claudia Sánchez, licenciada en Tecnología de los Alimentos, quien está al frente del instituto desde 2017.

El instituto nació en 1996 como desprendimiento de la Escuela de Enología —fundada en 1862 por Domingo Faustino Sarmiento como Quinta Normal Agrícola—, en el marco de la Ley Federal de Educación, que separó los títulos técnicos de nivel secundario hacia un nuevo nivel superior técnico. En 2026 cumple, por lo tanto, 30 años de existencia. Actualmente dicta dos tecnicaturas de tres años, Enología y Fruticultura y Horticultura, con alrededor de 180 alumnos en total por ciclo lectivo.

Una carrera que no se limita al vino

La nueva Tecnicatura Superior en Sommelier, de tres años, no se restringirá al vino: según precisó Sánchez, abordará también otros productos regionales, como dulces, mermeladas, melón, aceite y aceituna. La rectora explicó que se trata de una carrera que el instituto reclamaba desde hace tiempo y remarcó que actualmente no existe una propuesta de sommelier en la educación pública provincial. Si bien todavía no hay una proyección cerrada de matrícula, el instituto espera una convocatoria alta a partir del interés registrado en charlas informativas, y evaluará aplicar un cupo de acuerdo con la cantidad de preinscriptos, debido al espacio limitado en las aulas.

La reconversión de Fruticultura y Horticultura en Tecnología de los Alimentos responde, según la rectora, a que la carrera orientada al campo no alcanzaba las expectativas de matrícula que pretende el Ministerio de Educación, mientras se prevé mayor interés en una propuesta centrada en la industria alimentaria. La nueva tecnicatura contempla visitas a distintos tipos de fábrica —de aceites, vinificación, lácteos y cárnicas, entre otras— en primer año, y prácticas en fábrica en segundo y tercer año.

Entre bolsas de materia prima y tanques de proceso, así se forman los futuros técnicos del instituto para trabajar en la industria alimentaria de la provincia.

Más horas de química y prácticas de todo el año

El cambio de plan de estudios de 2027 también modifica la carga horaria de varias materias. Desde 2017, por una bajada de contenidos del INET, la mayoría de los espacios eran cuatrimestrales, incluidas las materias de química —inorgánica, orgánica y analítica— que forman la base de las carreras. A partir del próximo ciclo, esos espacios, incluida Enología, pasarán a ser anuales, un cambio que el instituto venía solicitando. Otros espacios de formación general, como marco jurídico, alfabetización académica y estadística, se mantendrán como cuatrimestrales.

Las prácticas profesionales también se extienden. La práctica de campo de segundo año, en la que los alumnos realizan las labores culturales del viñedo, pasará de cuatrimestral a anual para cubrir todo el ciclo productivo. En tercer año, el instituto unificará sus dos instancias actuales —una práctica de bodega y un proyecto— en una sola práctica de bodega, también anual, que dejará de concentrarse únicamente en la época de vendimia para abarcar el trabajo de bodega durante todo el año. El proyecto se mantendrá como espacio curricular, aunque sin el carácter de práctica.

Las tres tecnicaturas compartirán un esquema similar de prácticas progresivas. En primer año, los alumnos visitan bodegas, fincas, fábricas o eventos y ferias del sector, según la carrera. En segundo y tercer año, Enología profundiza las prácticas de campo y de bodega; Alimentos, las de fábrica; y Sommelier avanza hacia el armado activo de catas —con los utensilios específicos para cada producto— y hacia la organización de eventos con maridaje de vino o aceite con distintas comidas.

Más allá de la vendimia: los convenios del instituto con bodegas sanjuaninas permiten a sus alumnos conocer el trabajo de planta durante todo el año.

Requisitos, cupos y gratuidad

Para ingresar al instituto se requiere el secundario completo, sin necesidad de provenir de una escuela agrotécnica; quienes no lo completaron y tienen más de 25 años pueden rendir un examen de ingreso. En marzo se dicta un cursillo de nivelación, no eliminatorio, centrado en matemática y química. Actualmente las tres carreras comparten un tronco de materias común; a partir de 2027 cada una tendrá su propio cursado de matemática, física y química, aunque el instituto mantiene planes de articulación que reconocen equivalencias para quienes cursen más de una tecnicatura.

Las preinscripciones para el ciclo 2027 se realizan en noviembre, a través de las redes sociales del instituto, y las inscripciones definitivas en febrero. Sánchez remarcó que las tres tecnicaturas dependen del Ministerio de Educación de la Provincia de San Juan y son estatales y totalmente gratuitas.

Convenios, salida laboral y un anexo en Caucete

El instituto cuenta con un laboratorio de uso exclusivo en la Escuela Fontana y mantiene convenios con el INTA y con la mayoría de las bodegas, fincas y fábricas de la provincia para el desarrollo de sus prácticas. Sus títulos están habilitados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y tienen validez nacional: los egresados de Enología pueden inscribirse en el Consejo Profesional de Enólogos, obtener matrícula y firmar en bodega, ya sea en emprendimientos propios o en bodegas de terceros. La institución mantiene además un convenio con la Universidad Católica de Cuyo, que reconoce los tres años cursados en el instituto y permite a sus egresados de Enología obtener la licenciatura en dos años adicionales, en lugar de los cinco años completos de la carrera universitaria.

Según Sánchez, la mayor parte de los egresados se inserta laboralmente en la provincia, donde identifica una demanda sostenida: los de Enología, principalmente en bodegas y fincas, además de impulsar sus propios proyectos vitivinícolas; los de Fruticultura y Horticultura, en aceiteras, fincas y fábricas de conserva. El instituto tiene también un anexo en la Escuela Gonzalo Doblas de Caucete, donde se dicta la Tecnicatura Superior en Enología y ya egresaron las primeras camadas. La rectora confirmó que evalúa, junto con la dirección de esa escuela, sumar allí también la futura Tecnicatura en Tecnología de los Alimentos.

La mirada a futuro

Consultada sobre la proyección del instituto a cinco o diez años, Sánchez afirmó que la demanda de la Tecnicatura en Enología se mantendrá, pese a la caída general del consumo de vino. La rectora dijo esperar la respuesta real del público a la nueva oferta de Sommelier y de Tecnología de los Alimentos durante 2027, y remarcó que el objetivo del instituto es seguir adaptando sus carreras a las necesidades productivas de la provincia.

Sánchez cerró con un mensaje dirigido a los jóvenes que están definiendo qué estudiar: la universidad no es la única opción después del secundario, y los institutos técnicos de nivel superior ofrecen carreras cortas, de rápida salida laboral, siempre demandadas en una provincia agroindustrial como San Juan. Además de la inserción en la industria, la rectora dijo alentar entre sus alumnos la generación de emprendimientos propios.

Licenciada en Tecnología de los Alimentos, Claudia Sánchez conduce desde hace nueve años al instituto que este año cumple tres décadas de formación técnica en San Juan.

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