Un grupo de 30 alumnos de la Diplomatura de Extensión en Producción de Semillas, que dictan en conjunto la Facultad de Ingeniería y la Delegación Valles Sanjuaninos de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), realizó este jueves 15 de octubre una visita técnica a las instalaciones del Centro Biotecnológico e INSEMI, el Instituto de Investigación y Desarrollo Agroindustrial, Hortícola y Semillero que depende de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Agroindustria del Gobierno de San Juan.
La Diplomatura en Producción de Semillas llevó a sus alumnos a conocer INSEMI
EMLa actividad se enmarca en la Diplomatura de Extensión en Producción de Semillas, dictada por la UNSJ y la Delegación Valles Sanjuaninos.
Los estudiantes, oriundos del departamento Iglesia, recorrieron los laboratorios y la planta de limpieza de semillas de la institución y participaron de una reunión con referentes del Instituto Nacional de Semillas (INASE) y del propio Instituto.
La actividad se inscribió en la articulación entre los trayectos formativos de la UNSJ y los organismos de asistencia técnica del sector agropecuario. Según remarcó la institución, ese vínculo contribuye a preparar a los estudiantes para el mercado laboral del sector semillero y a acercarlos a las necesidades concretas del productor.
Durante el recorrido, los alumnos dialogaron con especialistas del Instituto, consultaron sobre los procesos de trabajo y observaron de manera directa los controles que respaldan la actividad semillera en la provincia.
Cinco paradas técnicas
La recorrida comenzó por el área de análisis de semillas, donde los estudiantes conocieron los ensayos de poder germinativo, pureza físico-botánica y viabilidad que se realizan sobre el material. Ese control permite al productor sembrar con la certeza de contar con un material genético sano y vigoroso.
En el sector de cultivo de tejidos vegetales observaron las técnicas de micropropagación y los procesos para la obtención de plantas libres de virus. Esta tecnología permite multiplicar a gran escala materiales con alta sanidad fitosanitaria, un requisito que la institución consideró indispensable para las economías regionales.
También se les explicó el funcionamiento del análisis de gliadina, un ensayo orientado a detectar esa proteína y que resulta clave para el control y el cumplimiento de las exigencias de calidad e inocuidad alimentaria.
En el área de marcadores moleculares e identificación de virus, los alumnos conocieron las herramientas que el Instituto emplea para detectar de manera temprana y precisa la presencia de virus y patógenos en el material vegetal, con el objetivo de evitar la propagación de enfermedades en los cultivos.
El recorrido finalizó en la planta de limpieza de semillas, el sector de procesamiento poscosecha donde se detalló el funcionamiento de la maquinaria dedicada a la clasificación, la separación de impurezas y el calibrado de los lotes, pasos necesarios para obtener un producto final apto para la comercialización o la siembra.
Formar y transferir conocimiento
Desde la institución remarcaron que la apertura de sus instalaciones a los estudiantes se enmarca en su misión de transferir conocimiento al sector productivo, respaldar al productor con diagnósticos de base científica y acompañar la formación de los futuros profesionales del sector semillero.