SUPLEMENTO

La Escuela Los Pioneros expuso, en su muestra anual, el trabajo de todo un año en el campo

La institución agrotécnica abrió sus puertas el 28 de octubre para exhibir la producción animal, vegetal e industrial desarrollada durante el ciclo lectivo, con la participación de sus 256 alumnos.

2 de noviembre de 2026 - 20:41

La Escuela Los Pioneros, de orientación agrotécnica, realizó el 28 de octubre su tradicional muestra de fin de año, una jornada en la que abre sus puertas a la comunidad para exhibir los proyectos y producciones que los alumnos desarrollaron durante todo el ciclo lectivo. Según contó su directora, Ana Romeu, la convocatoria de este año superó ampliamente a la de ediciones anteriores.

“Hemos abierto las puertas para compartir con la comunidad los procesos de enseñanza-aprendizaje que se han desarrollado durante todo el año”, explicó la directora. Ana es egresada de la propia institución, donde antes de dirigirla trabajó muchos años como profesora.

El acto formal de apertura de “Expo Pioneros - Nuestra escuela en acción”, con los abanderados de la escuela y las autoridades en el uso de la palabra.

Una tradición que creció con los años

La muestra se realiza desde aproximadamente 2019. En su primera edición no incluía exposición de trabajos de los alumnos: solo se mostraba el estado de la escuela, y asistió una única familia. Con los sucesivos cambios de equipo directivo, el formato se fue ampliando hasta que, en agosto de 2023, la visita de un supervisor derivó en la decisión de formalizar el evento con un acto, corte de cinta y libro de actas. Desde entonces, la muestra se repite cada año con cada vez más difusión, al punto de que hoy se invita a escuelas primarias de la zona para que los chicos conozcan la propuesta educativa.

Alumnos de la escuela trabajan con herramientas sobre un caño de PVC, como parte de los proyectos de innovación tecnológica exhibidos en la muestra.

El público pudo recorrer los distintos sectores productivos de la escuela. En el área de animales se exhibieron gallinas, conejos y cabras; Ana destacó especialmente un parto reciente que dejó cuatro cabritos, cuando lo habitual es que nazcan una, dos o, como mucho, tres crías por parición.

En producción vegetal, se mostró el cultivo de espárrago —uno de los productos insignia de la zona de El Médano, que según la directora es, junto con Francia, uno de los lugares más destacados en este cultivo—, además de alcaucil, ajo, habas y lechuga. La escuela cuenta también con una huerta orgánica de aromáticas, de la que ya se realizaron ventas, un vivero con variedad de plantines y una plantación de olivos distribuida en dos terrenos. Este año, una granizada afectó fuertemente la primera cosecha prevista, aunque la producción ya se recuperó.

Entre los productos exhibidos en la muestra, los alcauciles frescos y los frascos de corazones de alcaucil en conserva, elaborados por los alumnos bajo la marca “Cora Andino”.

En el área de industria, los alumnos presentaron dulces de membrillo, frutilla y arándano, además de aceitunas y ajo deshidratado, toda producción que la escuela destina a consumo interno, ya que no cuenta con habilitación para la comercialización de estos productos.

De la jornada participó toda la escuela, que tiene una matrícula de 256 alumnos.

Aprender haciendo

Para Ana, la muestra es también una forma de evaluar el aprendizaje del año: “se pudo relacionar conocimientos de distintas áreas en situaciones reales; se integró la teoría con la práctica y se fortalecieron muchas capacidades”, señaló. La escuela organiza hasta cuarto año en dos divisiones por grado, mientras que quinto, sexto y séptimo cuentan con una sola división cada uno. Para la muestra, los alumnos se dividieron según sus materias y proyectos: apicultura, higiene y seguridad laboral y producción de huerta, entre otras áreas.

Buena parte del alumnado de la Escuela de los Pioneros, presente durante la jornada de la muestra anual.

Una de las novedades de esta edición fueron las mejoras en las instalaciones, realizadas por los propios estudiantes junto a sus docentes: armaron espacios de trabajo para plantines, con mesones de hormigón y madera, y construyeron un cañizo. También se acondicionaron mejor los sectores destinados a los animales. “Eso se mostró a diferencia de lo que fueron las ediciones anteriores”, remarcó la directora.

“Acá somos como una gran familia”

Más allá de la producción, Ana subraya el acompañamiento que la escuela ofrece a sus estudiantes. Los alumnos pasan largas jornadas en la institución —turno mañana y tarde— y muchos permanecen allí por las distancias que deben recorrer hasta sus casas. Por eso, el equipo docente hace un seguimiento cercano: observa a los chicos, conversa con quienes atraviesan un momento difícil y trabaja para contener también a quienes muestran comportamientos problemáticos, antes que pensar en su salida de la escuela.

“Aparte de las materias académicas, acá somos como una gran familia, los alumnos son todos muy buenos, muy comprensivos”. Según Ana, esa es también la experiencia que atraviesan, año a año, los 256 alumnos de la institución: “están muy entusiasmados y ya se les está haciendo un hábito de que todos los años hacemos la muestra, entonces se preparan durante todo el año para eso”.

Al hacer un balance del ciclo que termina, Ana se mostró conforme: “Tengo un buen equipo que me acompaña. Estoy satisfecha por este año”, afirmó. De cara a 2027, su expectativa es seguir avanzando y mejorando, con un foco especial puesto en continuar gestionando la mejora de la infraestructura de la escuela.

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