Irán es el segundo mayor productor de pistacho del mundo y su comercialización se ha visto afectada por el conflicto de Medio Oriente. La situación llevó el precio del fruto seco a valores elevados, alcanzando el nivel más alto de los últimos 8 años. El contexto internacional puso a San Juan en la escena, donde los requerimientos no demoraron en llegar, pero la realidad del sector, pese a estar en auge, no llega a los máximos que solicitan los nuevos compradores.
Medio Oriente y su impacto en el pistacho: aumentó la demanda internacional, pero San Juan no tiene capacidad para cubrir los pedidos
Varios destinos mostraron interés por el mercado pistachero en San Juan que está auge, pero las producción no llega a los niveles que el contexto internacional demanda.
Así lo destacó uno de los mayores empresarios pistacheros de la provincia y exportador del fruto Marcelo Ighani, de Pisté. En diálogo con DIARIO DE CUYO, señaló que desde que inició el conflicto en Medio Oriente han recibido varias consultas de interesados en adquirir el fruto.
“Ha aumentado una barbaridad la cantidad de países que están buscando pistacho en Argentina. Nos llegan pedidos de lugares que no imaginábamos que nos conocieran, como Angola, por ejemplo. Sin embargo, la producción local no es tanta por ahora, ya que la mayor parte es pistacho plantado y hay que esperar unos años para ver esa producción en movimiento”, destacó el empresario.
Un detalle no menor es que se estima que el 80% de la producción local va al mercado extranjero. El aumento de precio favorece al sector, que viene golpeado por la merma en la demanda del mercado nacional que ha caído en los últimos meses, sumado a los costos fijos que deben afrontar los empresarios mes a mes. Sin embargo, no se pueden cubrir los requerimientos de los mercados internacionales.
De acuerdo a los datos del RUPA del 2025, en San Juan hay 2.533,23 hectáreas declaradas de pistacho. Sin embargo, estimaciones privadas señalan que hay entre 6.000 a 10.000 hectáreas dedicadas al cultivo, más que nada en zonas donde había olivares. En ese sentido, Ighani destacó que la cantidad de superficie cultiva refleja el potencial de San Juan con relación al fruto seco, cuyo impacto real se verá recién en los próximos años.
“Es un negocio rentable y hay gente que le pone fichas. Se han sumado nuevos productores, hay varios viveros que están trabajando con una base de plantines para mil hectáreas. Es un crecimiento que nos entusiasma y eso va bien”, reflexionó el empresario referente del sector.
Pese al interés de nuevos compradores, los empresarios locales deben responder negativamente a la demanda. “Por ahora estamos diciendo que no, porque no damos abasto para poder abastecer todos los pedidos. Tenemos que fortalecernos todos los empresarios del sector, entendiendo que es un negocio excelente para San Juan; y de alguna manera incentivar una política de estado para que esto crezca más rápido y con más superficie plantadas”, reflexionó Marcelo Ighani.
El pistacho y su contexto internacional
Con el inicio del conflicto en Medio Oriente, el foco del análisis se colocó en el aspecto político como su impacto en el petróleo y lo que ello provocaba en los derivados, como por ejemplo los combustibles y sus valores. Sin embargo, varios son los movimientos y cimbronazos que viene generando la guerra entre Irán y Estados Unidos e Israel.
Irán representa alrededor de una quinta parte de la producción mundial de pistachos y un tercio de las exportaciones, según el Departamento de Agricultura de EE.UU, mientras que el país de norte representa alrededor del 40% de la producción y aproximadamente la mitad de los envíos. La guerra en Irán ha reducido el suministro y estrangulado el comercio, y los precios del pistacho alcanzaron los 4,57 dólares la libra en marzo de este año, el nivel más alto desde mayo de 2018, según datos de Expana Markets.
El conflicto también ha interrumpido las cadenas de suministro, incluidos los envíos de pistachos a la India, que importa frutos secos por valor de unos 9.000 millones de dólares al año.
La falta de oferta incidirá en la suba de precios, pero si no hay producto suficiente para la cantidad de alimentos derivados del pistacho que hoy están en boga, analistas internacionales no descartan la sustitución del mismo tanto por precio como por escasez.