-¿Qué representó para usted la inauguración de la mina Gualcamayo?
“Ya dimos las primeras vueltas, ahora hay que ganar la carrera”
-Para explicarlo gráficamente, Gualcamayo es un auto de Fórmula Uno. Antes de llegar al 60 por ciento del nivel de producción comercial estuvimos dando las vueltas de prueba, en las que se va examinando todas las funciones y analizando todos los detalles para optimizar el funcionamiento. Luego de inaugurar tenemos que ir a buscar la primera posición en la largada. Para que después podamos ganar la carrera y pelear finalmente el campeonato.
-¿Cuál ha sido a su entender el mayor esfuerzo para que Gualcamayo sea hoy realidad tanto para la provincia como para Jáchal?
-Creo que el mayor esfuerzo que se ha realizado es el de todos los trabajadores y operarios de la mina. Porque son ellos los que deben estar alejados de sus familias para poder llevar a cabo todas las tareas sobre las que se estructura el desarrollo de nuestras empresas. El esfuerzo también lo hacen todas aquellas esposas, hijos y madres de nuestro personal, ya que entienden y respetan todo el esfuerzo que realizan nuestros trabajadores para poder darle un futuro a cada una de las familias y darle vida a todo un departamento.
-¿Cuál fue a su entender la mayor ventaja con la que corrió la mina para llegar al estado de desarrollo en el que se encuentra actualmente?
-Creo que una de las mayores ventajas con las que cuenta no sólo Gualcamayo, sino todo proyecto o mina de la República Argentina, es que la minería es política de Estado. Esto da mucha seguridad en el marco jurídico para que las empresas constantemente realicen inversiones en el país y especialmente en la provincia de San Juan.