Expectante. La actividad minera argentina no se vería afectada por la disputa comercial entre los países del BRICS y Estados Unidos al ser una industria a largo plazo. 

Del lado oriental del mundo aparecen los países del BRICS como Rusia, China, India, Brasil y Sudáfrica que intentan sostener un comercio más libre, justo y recíproco. En el lado opuesto aparece Estados Unidos con su nueva política macroeconómica proteccionista, que pegó fuerte en la línea de flotación del comercio internacional que pretende ejecutar China alrededor del mundo. En el medio asoma Argentina, como un socio estratégico para los países del BRICS en relación a la materia prima que genera la industria energética, minera y agropecuaria.


Sin embargo, el modelo productivo nacional también es clave en algunos aspectos para la demanda estadounidense. 


Ante esta tirantez de modelos surge una interrogante: ¿Hacia dónde le conviene a la Argentina orientar su horizonte comercial para desarrollar su actividad productiva? Algunos economistas internacionales sostienen que aunque no esté explicado en términos protocolares, el presidente Macri parece estar más cerca de China en la guerra comercial. Y parte de esta suposición se confirma con las tres promesas de inversión que el presidente trajo de su última gira por Sudáfrica: Rusia invertiría en infraestructura y minería, China se comprometió en turismo y energía, mientras que India puso su ojo en la producción agropecuaria y farmacéutica. 


Por su parte, y con una mirada un tanto más integradora, el economista sanjuanino Américo Clavel indicó que a nuestro país le conviene tener relaciones comerciales con todos los grandes polos económicos mundiales. 


“Argentina es un socio estratégico en materia energética y minera para países como Rusia, China e India. Pero también debe ser un socio estratégico para Estados Unidos, más allá de su política proteccionista. A nuestro país le conviene estar con todos, tener convenios bilaterales con todas estas grandes naciones y también con los grandes países industriales europeos”, sostuvo el sanjuanino.


Por otra parte, Clavel también indicó que el reciente acuerdo entre Argentina y el FMI no afecta la relación del país con Estados Unidos, ni con las naciones interesadas en invertir. “El acudir al fondo monetario en principio no altera las promesas de inversión de los países como China y Rusia. Al contrario, le permite a la Argentina negociar de manera general con diferentes países a la vez, tanto con los industrializados como aquellos en proceso de industrialización”, indicó el economista.
Y comentó: “Nuestro país tiene el mismo problema que India en este sentido, es un país en proceso de industrialización, pero que no termina de industrializarse. Tiene una burguesía nacional que no está en concordancia con las de necesidades de este país. A su vez, no se cuida el mercado interno y eso a la larga trae muchas consecuencias negativas”. 


El economista y consultor local explicó que resulta auspicioso que Argentina esté negociando inversiones con los países del BRICS aunque insistió que también debe negociar con naciones del MERCOSUR y con Estados Unidos. “La realidad es gris, en la economía no existen los blancos o negros. Tenemos condiciones pero nos faltan muchas cosas. Pensamos que el mercado asigna recursos, cuando en realidad el mercado se suicida en la asignación de recursos productivos. Para pode crecer el Estado debe intervenir en los procesos sin ponerse colorado”, concluyó. 

Américo Clavel, Economista

“Nuestra provincia debe reconocer que tenemos un futuro minero obligado”

-¿El conflicto de políticas comerciales entre Estados Unidos y los países del BRICS puede afectar a la actividad minera local?


-En realidad la minería se encuentra un poco ajena a esta realidad dividida de la economía mundial, ya que es una actividad que funciona siempre a mediano y largo plazo. Al no ser una industria de corto plazo, las decisiones inmediatas no le afectan directamente. Sin embargo, nuestra provincia debe apuntalar todos los programas mineros y reconocer que tenemos un futuro minero obligado. El mercado y las grandes potencias se orientan al desarrollo tecnológico y al mayor consumo de minerales, debemos estar preparados para este fenómeno. 

-¿Por qué Estados Unidos aplica este tipo de políticas proteccionistas en relación a algunos minerales como el aluminio?


-Estados Unidos es el país más proteccionista del mundo y de la historia. Esa protección se basa en términos impositivos y pautas administrativas que ellos determinan como necesarias, pero no explican específicamente porqué lo hacen. En algún momento de la historia ellos impidieron el ingreso de algunos productos provenientes de otros países y dijeron que solo iban a dejar entrar a aquellos barcos que estuvieran fabricados con madera de secuoya, un árbol que solo se encuentra en Estados Unidos.  

-¿Cree que las políticas del Gobierno nacional están alentando a la llegada de inversores en materia minera?


-Creo que nuestro Gobierno nacional no tiene políticas de crecimiento claras y sólo trata de achicar el gasto público. Y esto, en época de recesión genera mayor recesión. A esto debe sumarse la inflación y el interés nacional por solo bajar los costos y así poder cobrar lo solicitado al FMI. Lo que debe hacer nuestro país es terminar de industrializarse, generar, producir, trabajar. Y el gobierno provincial debe hacer los deberes para generar la confianza que el gobierno nacional no está consiguiendo en los inversores. 

-¿Esta guerra comercial es conveniente para Estados Unidos en relación a los países del BRICS?


-Estados Unidos es un país que crece económicamente con las guerras. Lo he dicho en varios de mis libros. La gran recesión americana terminó con la invasión a Japón. 


Ahora tiene esta guerra comercial y tiene la lucha tecnológica de llegar a Marte primero. Las guerras en ese país siempre han movilizado el trabajo y las inversiones. Más allá de que Trump sea peligroso para la humanidad, es un presidente que tiene contento a los americanos porque han subido los sueldos, hay una mejor tasa industrial e incluso reducción de la deuda externa.