A simple vista parece un recorrido interesante y aprovechable para expertos, técnicos e ingenieros, productores agrícolas, trabajadores y estudiosos de los temas de campo. Por supuesto que de eso se trata INTA Expone Cuyo, la mega muestra organizada, como su nombre lo indica, por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, que en su décima edición desembarcará por primera vez en la provincia. Sin embargo, es todo eso y mucho más, ya que podrá convertirse en un paseo inolvidable para los más pequeños de la familia. Es que los chicos serán, a juzgar por el despliegue de actividades y propuestas que promete, unos de los destinatarios principales de la exposición que reúne el potencial tecnológico, productivo, ambiental y social del campo en la región.
Campo de juegos
Videojuegos, juegos de mesa, libros gigantes, rompecabezas y crucigramas, inclusive un experimento de laboratorio como los de verdad, entre otras alternativas lúdicas, serán la excusa para aprender de manera divertida sobre nutrientes, genética vegetal y animal, biotecnología, plantas transgénicas, cultivos in vitro, producciones locales y el cuidado del agua, solo por citar algunos ejemplos.
Lo que sigue es el adelanto de algunos de los juegos más destacados para que los chicos y sus papás vayan tomando nota, los agenden y los busquen en el predio del INTA en Pocito, desde el próximo viernes.
Agua-Cero
Habrá pantallas interactivas en el sector de la Llanura Árida para poder jugar.
Como el juego anterior, también se podrá "probar” en la expo.
Aguados
La idea es valorar los distintos usos que individual o socialmente se hace del recurso hídrico durante las distintas actividades diarias.
Se presentará el quinto título nacido en el ente oficial,
.Imágenes sin microscopio
Una serie de rompecabezas imantados y de madera estará disponible en la carpa del Oásis. Ensamblando correctamente las piezas se podrá armar las imágenes de un cultivo transgénico o los elementos de un laboratorio, por ejemplo. Habrá rompecabezas de 16, 32 y 48 piezas para desafiar a chicos de todas las edades, inclusive adolescentes.
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En una estructura gigante y con la ayuda de una maestra jardinera que irá leyendo página por página, los chicos podrán conocer la historia que cuenta el libro
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Para hacer más claro el tema, habrá una molécula de ADN de 1,70 metros de altura, que graficará su composición.