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Cien años de cariño y recuerdos

Por Redacción Diario de Cuyo 9 de septiembre de 2012 - 00:00

Antonia Nicolás Vela cumplió un siglo de vida y los agasajos se sucedieron sin fin, tanto en su casa sanjuanina como en la actual residencia en Córdoba. Siempre rodeada de afectos. Hija de españoles oriundos de Nerja y Valencia, a los veinte años se casó con Juan Mercado Benavídez y fueron copropietarios durante cuarenta años de la única concesionaria Citröen que hubo en San Juan. Siempre le gustó el piano y aún deleita a sus nietos ejecutando tangos, milongas y valsecitos criollos. Su esposo fue uno de los fundadores de la Confederación General Económica y en 1966, en ocasión de dar una disertación en la Bolsa de Comercio de Mendoza, falleció repentinamente. Antonia tiene una memoria increíble y aún recuerda a su primo español y republicano, exiliado en Francia, Mario Soler Nicolás. No pudo llegar a la Argentina por la ocupación alemana y más adelante fue fundador de la Sociedad Valenciana en el exilio, con sede en París; allí recaudaba fondos para la causa socialista ayudado por Picasso que facilitaba sus cuadros para tal fin. Se casó con una sobrina de León Trotsky y murió en el 2010 un año antes de cumplir también los cien. Al morir Franco retornó a España y fue condecorado por el rey Juan Carlos con la Orden del antiguo Reino de Valencia. Más y más recuerdos se agolpan en la memoria intacta de Antonia Nicolás de Mercado y cien años que no revelan el paso del tiempo, por la serenidad de su espíritu y su inalterable sonrisa. El matrimonio de Antonia y Juan tuvo tres hijas, Elena Aída (Muñeca), Olga Mirta (Bibi) y María Cristina (Gochi). Muñeca es viuda de Fernando Marini y tiene cinco hijos que viven en Córdoba. Bibi se casó con Armando Alés y tienen tres hijos y por último, Gochi, casada con José Pablo Sala. A la fecha, la centenaria y juvenil Antonia, aquilata trece nietos y veinticuatro bisnietos desparramados en distintos puntos del país y en España.

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