La crisis de la lechería se hizo sentir otra vez más ya que La Serenísima anunció el cierre de  
su planta en Rufino, Santa Fe.  


El estancamiento de la producción de materia prima, la competencia ilegal y los problemas climáticos fueron las causas principales señaladas por la firma. 

 

Mastellone Hnos. informó en un comunicado que, a partir del 31 de julio, su planta clasificadora ubicada en la localidad de Rufino dejará de estar operativa "como resultado de la reorganización productiva puesta en marcha por la compañía". 


"Lamentablemente, durante los últimos años, la conjunción de varios factores provocó una importante caída en la producción nacional, afectando el nivel de actividad de todo el sector en general y de nuestra empresa en particular", explica el comunicado.