El licenciado Cristian Torrandel, coordinador nacional del sello Alimentos Argentinos, visitó esta semana la provincia de San Juan y recorrió las 5 empresas cesionarias del máximo distintivo y el más exigente existente en el país hasta la fecha en materia agroalimentaria.
El sello “alimentos argentinos” sumará más y nuevos beneficios
Iceberg Agrícola fue la primer empresa del país en certificar el sello en el 2008 para el zapallo anco Valle del Tulum y los espárragos de Médano de Oro y luego se sumaron Lomas del Sol de la familia Paladini, Frutandina de los Huerta, Calle Mayor de los Sánchez y 3MG de los Meló.
El nuevo responsable de administrar este galardón recorrió las empresas junto a Suplemento Verde de DIARIO DE CUYO y explicó que avanza un proyecto de Ley, con media sanción del Congreso, respectos de nuevos beneficios para las empresas que hicieron el esfuerzo de certificar y prestigiar la calidad de los alimentos argentinos en el mundo.
Estos nuevos beneficios sumarían a los ya existentes, la reducción de retenciones a la exportación, diferimientos impositivos y un mayor apoyo en ferias misiones internacionales.
Los empresarios locales destacaron los beneficios comerciales obtenidos hasta ahora en algunos casos como el del zapallo anco y la pasa de uva y manifestaron su interés y apoyo a la iniciativa parlamentaria.
Exigente
Torrandel indicó que el sello "Alimentos Argentinos, una Elección Natural", y su versión en inglés "Argentine Food, a Natural Choice", ambas marcas nacionales registradas por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la República Argentina (Resolución 392/2005) da valor agregado a una amplia variedad de alimentos argentinos que son valorados y demandados por clientes y consumidores en todo el mundo por sus atributos, la autenticidad y originalidad vinculadas al origen de las materias primas, las prácticas de elaboración, sus sistemas de aseguramiento, y los factores culturales y sociales.
Explicó que existe también una traducción al portugués y que el Sello facilita la identificación realza los atributos bajo una imagen nacional, posibilitando el posicionamiento, colocación y comercialización de dichos alimentos de calidad en el mercado doméstico como el internacional. El sello responde efectivamente al valor agregado buscado frente al grado de exigencia de los clientes y consumidores respecto a la calidad de los alimentos.
Destacó en la visita a la Granja Huerta de Oro de Pablo Rodríguez, beneficiaria del la existencia de una amplia posibilidad para distintos productos sanjuaninos como la uva de mesa, el pistacho, el jamón crudo sanjuanino y el pistacho de acceder al sello. Rodríguez participa además de un proyecto del Programa de Gestión de la Calidad y Diferenciación de los Alimentos -Procal-.
Explicó que el sello puede ser solicitado por toda persona física o jurídica, que sea productor o empresa productora y/o elaboradora de alimentos en el territorio argentino. Además, según corresponda el Protocolo de Calidad, el solicitante debe cumplir con las buenas prácticas agrícolas (BPA), de manufactura (BPM), y/o el Sistema de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP). El Sello se otorga al producto para el cual se solicita su uso.