Mujeres de carne y hueso. Trabajadoras, creativas, detallistas, laboriosas. Fundamentalmente talentosas. Esa es una de las conclusiones que dejó a su paso el Carrusel en el marco de la Fiesta Nacional del Sol (FNS). No es para menos. Basta detenerse en el grupo de mujeres que participó más activamente que nunca en cada aspecto fundamental para no sólo el armado de los carruajes de los 19 departamentos más el que representó a la provincia, sino también en su puesta en escena estética y artísticamente hablando. 


Traducir esto a los números lo hace más significativo aún: De las más de 1000 personas que se involucraron en el tramo más popular de la FNS -como lo es el Carrusel que en la edición 2017 llevó como denominador común la palabra "Horizontes'' para describir lo que provocó la gesta sanmartiniana en la población- un 60% aproximadamente fueron mujeres, contando no sólo a quienes integraron el equipo de coordinación (que tuvo en sus manos aspectos claves como las capacitaciones y la definición de las ideas propuestas) sino cada uno de los participantes de cada departamento, según calcularon desde la organización. Por ejemplo, muchas de ellas se ocuparon del diseño y confección íntegral de los carruajes (tal como ocurrió en el caso del Capital, cuyo equipo estuvo compuesto por tres mujeres) o en Angaco que, pese a tener varios varones en el equipo de trabajo liderado por Daniel Martínez, su propia esposa y sus tres hijas se dedicaron exclusivamente al tallado en telgopol y la pintura de las máscaras que pudieron verse sobre el carruaje que, con la estética de Molina Campos, evocaba al modo en que se transmitían las novedades o se trasladaban armas, alimentos y soldados hace 200 años. También en San Martín, Lucía Ponce, le puso el cuerpo al carruaje con sus 7 meses de embarazo. 


Pero también mujeres se vieron comprometidas en el armado de las coreografías, en el vestuario, el maquillaje y otros aspectos que no son menores como las mismas actuaciones en las que la mayoría de los carruajes tuvo a chicas que hicieron las veces de montañas (como en Albardón y San Martín), bordadoras (en Capital dónde se representó el trabajo de la Bandera de los Andes), estatuas vivientes (como en el carro de San Martín, que finalmente resultó el ganador del Carrusel) o en Caucete que hicieron un parangón entre el terremoto y el Cruce de los Andes, dos fenómenos que obligaron a cambiar los roles sociales, dándoles a las mujeres más protagonismo que nunca. Hasta las reinas -en respuesta a la iniciativa de que en el Carrusel haya escenarios teatrales móviles- interpretaron en muchos casos a la Libertad o a la musa inspiradora que dio fuerza a San Martín para cumplir con su objetivo patriótico. 


"No es llamativa esta participación. Las mujeres tienen mucho talento para aportar. Pero hay algo que destacar y es que así como la gesta sanmartininana fue llevada adelante por hombres con el apoyo de las mujeres, en el Carrusel pasó algo similar. Fue un gran trabajo en equipo entre hombres y mujeres'', reinvindica Mariela Limerutti, secretaria de Cultura. 


Los resultados de todo el talento y todo el trabajo quedaron a la vista el pasado 24 de febrero, a lo largo de 15 cuadras sobre la Avenida Central. Más de 200 mil personas pudieron verlo en vivo y en directo. 
 

Mujeres en su propio escenario

 

Foto: Federico Levato 

La Avenida Central que sirvió para albergar los carruajes que ellas pensaron, diseñaron y a los que les dieron forma, fue el paisaje elegido para la nota de Revista OH!. En la foto aparecen (adelante) Laura Godino (teatro del carruaje de Zonda), Mariana Olivares (referente de vestuario del equipo Carrusel), Mariela Limerutti (secretaria de Cultura, a cargo de la coordinación del Carrusel) y Maureen Rotman (dirección artística del Carrusel). 
Más atrás, están Lilia Alonso (teatro de los carruajes de Albardón y Sarmiento), Susana Molas (producción de Albardón), Lucía Ponce (coordinadora del carruaje de San Martín), Laura Zaballa (asistente coreográfica del carro oficial que llevaba a las reinas Gabriela Puerta y Milagros Mini), María José Pacheco (coreografía del carruaje de Iglesia), Silvana Arce (productora del equipo de Iglesia), Ivonne Castro (referente teatral del carro de 9 de Julio), Ada Valdez (dirección coreográfica del carro oficial) y Fabiana Martínez, realizadora de las máscaras basadas en los personajes del pintor Molina Campo del carruaje de Angaco. También están Beatriz Bueno (directora teatral del carruaje de San Martín), Belén Devit (diseñadora del carruaje de Chimbas), Belén Montilla (coreografía del carruaje de Albardón) y Silvia Arancibia, vestuarista del carruaje de Sarmiento y Gladys Rodriguez, quien se ocupó del vestuario de todos los integrantes del carruaje de Rivadavia y de su reina, quién lució un original vestido con "alas'' recicladas de botellas de plástico.  


Ausentes con aviso 


No pudieron estar en la nota, pero sí fueron parte fundamental en el armado de los carros Guadalupe Suárez Jofré (referente de Teatro del equipo Carrusel), Andrea Terranova (producción de Capital), Natacha Saez (dirección teatral del carruaje de Capital) y Valentina Fojo (diseño del carro de Capital), Carolina Valdez (producción del carro de Calingasta), Silvia Leiva (dirección teatral del carruaje de 25 de Mayo), Verónica Ortiz (coreografía del carruaje de Valle Fértil), Marisel Illanez (coreografía del carruaje de Santa Lucía), Patricia Gimeno (teatro carruaje de Rawson), Florencia Cano (encargada de la música del carruaje de 9 de Julio), Flor Calafatello (dirección teatral del carraje de Jáchal). A ellas se suman los cientos de chicas que fueron parte de los grupos de bailarinas y actrices, costureras y modistas que fueron parte de cada carruaje. 

 
Trabajo en equipo 


Todas las mujeres involucradas en el Carrusel destacan el trabajo en equipo y el apoyo de los varones que participaron. En el equipo que coordinó todos los carruajes Lucas Aguirre (producción), Edgardo Mendoza (referente de Historia), Eduardo Peñafort (referente Conceptual), Marcelo Gallardo (asistente teatral), Paulo Carrizo (referente musical), Emiliano Voiro (referente de iluminación) y Nelson Navas Suvire y Claudio Montiveros (referentes de construcción) aportaron sus granitos de arena.