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Educación / Crianza con apego

Familias felices

La crianza natural a pesar de ser un modelo muy antiguo ha vuelto a "ponerse de moda" gracias a estudios que avalan sus beneficios en el corto, mediano y largo plazo. Implica el compromiso diario de priorizar las necesidades fisiológicas y emocionales del recién nacido.
Por Colaboradores Diario de Cuyo 11 de octubre de 2015 - 00:00

La educación pasa continuamente por cambios, algunos muy rígidos, otros permisivos. La "crianza con apego" busca ubicarse en el medio, pero desde una posición diferente, donde el bebé es tratado como un ser especial que necesita una comprensión y una empatía absoluta, para desarrollar todas sus potencialidades, sociales, motrices, psicológicas, emocionales e intelectuales.

La crianza de apego no es indulgente ni permisiva, pero tampoco es rígida. No crea niños dependientes y no martiriza la maternidad. Se trata de lograr conectarse con el bebé.

En estos últimos 40 años, los resultados de la teoría del apego suman evidencia de que el sentimiento de seguridad, autonomía e independencia depende de la regulación emocional que se genere en el primer año de vida. Desarrollar esta regulación depende del adulto, ya que el bebé nace sin la posibilidad de autorregularse.

Las reglas del apego

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