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Sociedad / La historia de los Sirio-Libaneses en San Juan

La conquista de un nuevo paraíso

Según registros de la colectividad entre 1882 y 1885 llegó el primer inmigrante a estas tierras, a quien le siguieron muchos más que escapaban de persecuciones religiosas y políticas con la esperanza de encontrar aquí, un mejor provenir para sus familias. Recién en 1919 sentaron las bases de lo que hoy es su edificio de encuentros, uno de los más destacados del país. A partir de este viernes habrá un congreso nacional de descendientes de libaneses en la provincia para repensar lo que les dejaron sus ancestros y cómo ellos continúan este camino.
Por Paulina Rotman 17 de mayo de 2018 - 00:00
Los primeros inmigrantes que luego se convirtieron en los primeros asociados a las entidades Sirio Libanesas de la provincia.

Se dicen entre sí "paisanos” aunque las fisonomías heredadas de sus antecesores, poco o nada tienen que ver con ese hombre de campo argentino, apegado a la tierra y las tradiciones. Claro, no eran gauchos, pero llegaron desde lejos para poblar el país y apegarse a sus costumbres, obviamente sin dejar de lado las que habían mamado desde la cuna.

Popularmente se los conoce como "turcos”, no porque hayan nacido en Turquía, sino porque era el origen del pasaporte de los primeros sirios y libaneses (que en ese entonces aún estaban bajo dominación otomano-turca) que emigraron y que aquí formaron sus familias.

 

 

Lo cierto es que se los llame cómo se los llame, ellos tienen claro y así lo celebran, de que son hijos de estas tierras pero corre por sus venas sangre árabe. De hecho desde este viernes, San Juan será sede de una reunión nacional que no sólo encontrará a los descendientes de sirios y libaneses en un abrazo en común sino que servirá para generar el debate y la transmisión de esos valores y esas costumbres que sus padres, abuelos y hasta bisabuelos supieron vivenciar y mantener vivos hasta ahora.


 

 

El Salón de las Columnas que no pudo derribar el terremoto de 1944.


 

 

Confitería del Club, que además supo contar con peluquería y zona de
entretenimientos como billares, canchas de bowling y sala de baños turcos.


 

 

 

 

 Las nueva generaciones de sanjuaninos descendientes de libaneses recibiendo al embajador en Argentina.

 

 

La vida institucional fue y sigue siendo reflejo del encuentro entre descendientes, desde eventos sociales y benéficos hasta el hecho de trabajar en la reconstrucción de la sede propia.

 

 

 


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