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Importante merma

La cosecha en el país terminó con un 22% menos de uvas

Finalizado el plazo para elaborar vinos, las cifras dadas por el INV indican que habrá unos 600 millones de kilos menos que el año pasado.
Por Redacción Diario de Cuyo 12 de mayo de 2012 - 00:00

El 6 de mayo pasado finalizó el tiempo permitido por el Instituto Nacional de Vitivinicultura para que las bodegas puedan elaborar vinos. Las zonas más cálidas de la Argentina como San Juan y La Rioja terminaron antes. El ingreso posterior de uvas sólo se permite para la elaboración de mostos. Queda todavía que ingresen a los galpones de empaque uvas de variedades tardías para consumo en fresco y pasas especialmente de variedades de maduración tardía como California, Almeria, Cereza y Emperador entre otras de menos escala.

Así el país lleva cosechado unos 2.225 millones de kilos, una cifra un 22 % menor que lo cosechado el año pasado, producto de las grandes pérdidas producidas por las fuertes heladas invernales y de primavera, ataques del hongo peronóspora, vientos zondas en floración, deficiencia en riegos, fuerte granizo a fin de año y días con temperaturas muy elevadas en verano (olas de calor).

El informe oficial del Instituto Nacional de Vitivinicultura de esta semana dio a conocer que se han elaborado 1.031.753.272 litros de vino y 479.874.250 litros de mosto o jugo de uva. Los datos para las principales provincias productoras son:

*Mendoza, cosechó 1.492.372.523 kilos de uva, se elaboraron 771.413.352 litros de vino y 239.144.249 litros de mosto. El grado alcohólico promedio es de 13,81.

*San Juan, la vendimia fue de 583.557.528 kilos de uva. Se elaboraron 184.666.831 litros de vino y 222.781.074 litros de mosto. El grado alcohólico promedio es de 13,33.

Las mermas

La disminución para Mendoza sería de un 20 %, un poco menos que el país promedio. Pero el comportamiento por variedad ha sido muy dispar. Veamos. En tintas la más afectada fue la Bonarda Argentina con el 26 %, seguido del Syrah con el 15 %. No tan afectadas estuvieron las nobles uvas de las variedades Cabernet Sauvignon y Malbec con el 9 % y 5% respectivamente. En blancas de alta gama, el noble y Viognier fue el que más sufrió: 29 %. El Torrontés Riojano el 20 % y el Sauvignon Blanc 14%. Chardonnay y Chenín fueron las menos afectadas con un 10 % menos.

Si analizamos las uvas comunes, la Criolla fue la más afectada con un 35 % y Pedro Gimenez con el 29 %.

Por el lado de San Juan la cosa fue más grave, con una merma cercana al 26 % en promedio. En blancas el Torrontés Riojano fue el más afectado con el 37 %, seguido del Viognier con el 36%, 35% para Chardonnay y Chenían y con el 32 % el Sauvignon Blanc. En tintas el Syrah fue afectado con el 31 %, la Bonarda Argentina con el 29%, el Malbec con el 22 % y el que mejor respondió fue el Cabernet Sauvignon con un 12 % menos en kilos des uva que la pasada temporada. En comunes la Pedro Gimenez sufrió con un 30 % de pérdidas y la cereza con el 17%.

El porcentaje de uva destinada a la elaboración a mosto estuvo para San Juan en un 47% de la uva ingresada a bodega, y en Mendoza sólo el 19,8%. De esta manera no se cumplió el pacto de hacer el 30 % tal como habían convenido los gobiernos de ambas provincias.

Si tenemos presente los 600 millones de kilos por mermas en el país y le sumamos otros 600 millones de kilos de uvas que se destinaron a mosto, la producción se ha regulado en base a los efectos del clima y a la intervención de los estados provinciales firmando un pacto buscando producir menos vinos y evitar excedentes. Pese a ello las existencias de vino en el país al primero de abril indican un valor de 10 millones de quintales, de los cuales más de 8 millones los tiene Mendoza. La realidad indica que Mendoza sigue siendo la principal causante de excedentes al no haber cumplido durante los últimos 6 años con el cupo para elaborar mosto.

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