ver más
Vida Sana / Crear buenos vínculos con tus hijos

La importancia de que los padres jueguen con sus hijos

Como padres, compartir momentos de juego con los hijos es fundamental para su vida. Sin embargo, en general no se le dedica el tiempo necesario, y la demanda es cada vez mayor. Una ayuda para compartir y no quedar con manos cruzadas.
Por María Inés Montes 7 de agosto de 2021 - 00:00

Compartir este tipo de actividades es beneficioso para el niño y su desarrollo. Pero lo cierto es que con la vertiginosa vida que llevamos, algunos les dedican poco tiempo a sus hijos. Es común que los adultos entre el trabajo, las tareas de casa y el cansancio no encuentren esos huecos para el juego, la distracción o simplemente una cordial charla sobre un tema si es que la edad lo permite.

Se escucha a menudo que es mejor la calidad que la cantidad, bien con sólo 10 a 15 minutos diarios podrían ser suficientes, así opinan los expertos. Realizar este tipo de actividades trae beneficios a la hora de adquirir valores y de educar con empatía y tolerancia a la frustración. Asimismo, es bueno para fomentar la creatividad, la imaginación y fortalecer la interacción. El juego nos ayuda a conocer a nuestros hijos, a saber cómo son de verdad. Nos permite observar qué emociones tiene nuestro hijo. Pero además, hay que respetar su espacio y que tengan sus momentos para jugar solos, sobre todo a corta edad, esto ayuda a su creatividad y desarrollo. Es bueno la presencia de los padres en esos momentos ya que los pequeños se sienten más seguros y protegidos. Aunque los niños juegan y aprenden en la escuela, en casa debemos seguir con ese aprendizaje y esa diversión. Si lo hacemos junto a ellos, se sentirán más realizados. El juego es una buena manera de aprender. Por ello, te traemos juegos para hacer en casa manualmente y que, además de divertirle, le van a ayudar con su aprendizaje y desarrollo.

Manos a la obra

Para crear lazos y que tengan una infancia feliz los juegos caseros que impliquen construir cosas, sean manualidades o simplemente sean juegos tradicionales como el escondite" o el "pilla pilla", en cambio si optamos por las manualidades estaremos acertando de pleno, ya que son perfectas para estimular los sentidos de los niños: les ayudan a trabajar y a mejorar la concentración, a desarrollar su creatividad e imaginación y son buenos ejercicios para trabajar la habilidad y la destreza. Los juegos que te proponemos a continuación son económicos, sencillos de hacer y permitirán a los niños aprender formas, colores, números y operaciones matemáticas, entre otras cosas.

Una forma nueva de jugar a la pelota

Elige unas cuantas bolas blancas o de ping pong y un tubo de cartón por cada letra del abecedario. Escribe una letra del abecedario en cada bola y luego haz lo mismo con cada tubo. Comienza a jugar con tu niño: tú dirás una letra y él tendrá que escucharla (para practicar el fonema) y meter la bola en su correspondiente tubo.

 

 

Pescando peces

Un juego mítico que podrás hacer, simplemente, usando imanes y clips de metal y con el que tu hijos estarán entretenidos y aprenderán a contar. Para poder hacerlo necesitarás: fieltros de diferentes colores, un cordón (que será el hilo de pescar), un palo para cada jugador, clips de metal, imanes tipo botón, una plantilla con forma de pez, tijeras e hilo y aguja de bordar. Dibuja los peces en el fieltro y recórtalos. Con el fin de que los niños no estén en contacto directo con el imán, haz una pequeña bolsita de fieltro con la forma y mételo dentro. A continuación átalo al palo con el hilo y ya tendrás la caña de pescar y el cebo. Para acabar, engancha un clip a cada pez ya ¡a jugar!

 

Un juego para aprender matemáticas

Lo más simple y didáctico del mundo. Dibuja un número del 1 al 20 en cada tapón y elige tres: uno para el símbolo de suma, otro para resta y otro para igual. Ahora empieza a hacer combinaciones y que aprenda por un buen rato. También podrás hacer competiciones entre amigos para ver quién consigue más.

 

¡Alimenta al monstruo!

Un pequeño monstruo de las galletas ha llegado a tu casa para comerse todas las que vea. Para realizar este juego necesitarás: una caja de cartón, una plantilla del monstruo de las galletas y pequeños círculos de cartón para dibujar las galletas. 
Pega la cabeza del monstruo de las galletas en la caja y haz una gran ranura en la boca (para que pasen las galletas). Ahora pinta los círculos en forma de galleta y empieza a lanzarlas. ¿Cuántas se comerá?

Temas
Seguí leyendo