ver más
Plantas autóctonas

Lo Nuestro

Es tiempo de celebrar y la naturaleza también aporta lo suyo, las plantas autóctonas de un país que está cumpliendo sus 200 años. Cultivar estas plantas es sabiduría, no una excentricidad, contribuye con el sistema ecológico de cada región.
Por Colaboradores Diario de Cuyo 30 de mayo de 2010 - 00:00

Así lo entiende todo ser que lleva sentido de pertenencia y sobre todo un profundo respeto por lo natural. El paisajismo actual contempla el entorno para reflejar la identidad propia del lugar. De esta manera, se privilegian las plantaciones espontáneas y lo autóctono cobra un valor esencial.

Lo importante es poder captar este sentido de la naturaleza y verlo reflejado en nuestro paisaje. Así podemos observar flores llamativas, arbustos perfumados, cactus que señalizan y embellecen. Por supuesto que como toda especie vegetal tiene un ciclo de vida, crecimiento, floración, adaptación, desarrollo y muerte.

Para poder entender que es lo nuestro, lo definimos así: "La flora, fauna y arquitectura agreste del lugar, es la que crece espontáneamente, es una expresión resultante de la geología de un área, de su tipo de suelo y de su clima". El estilo regional es una vuelta a las raíces, así los diseños paisajísticos actuales revalorizan lo propio del lugar, toman los elementos más valorativos y surge así un paisaje típico. Para crear una agrupación coherente con su entorno, es preciso observar que herbáceas, arbustos y árboles se desarrollan naturalmente. Además cada especie será agrupada de acuerdo a su forma, crecimiento y características más sobresalientes.

Siempre en un diseño silvestre que sirve de transición entre la plantación más estructurada y el paisaje abierto. Así al poder dar un vistazo a lo lejos y a lo cercano, veremos que formamos una buena composición. El crecimiento exuberante no es un problema, sino un lujo, y más en nuestro clima desértico. El aspecto natural se ve favorecido si las plantas se resiembran solas en lugares imprevistos. También cuando los límites de caminos y solados se desdibujan. La versión más silvestre acepta la libertad de la naturaleza y la sola evolución determina cuáles son las especies que mejor se adaptan.

La clave es deponer el afán controlador, para sumarse al ritmo de las estaciones y de las variaciones climáticas de cada lugar. Esto permite al hombre la riqueza invalorable de sentirse una pieza más del engranaje. Así también defiende y acepta lo suyo propio, por tal motivo es que como ejemplo vemos que cada región posee un tipo de construcción adaptado a cada clima de la república. Por eso nosotros no vivimos con casa aptas para la nieve o la lluvia.

Claves de un paisaje natural

" Los cortes de pasto a distintas alturas otorgan una visual con distintas escalas.

" Las plantas no llaman la atención individualmente, sino como parte de un conjunto.

" Hay muchas variedades de plantas con flores llamativas, por ej. Echium plantagineum ,Verbena bonariensis, Centaurium umbelatum. (Fotos carpeta Oh!)


*Los Autóctonos

Las especies autóctonas tienen la ventaja de su natural relación con el entorno. Pero además atraen a la fauna local y se convierten en fuentes de aire puro, sombra, picaflores, colores, aromas

Todo esto sumado al encanto casero de la leyenda, los usos y las costumbres que tienen que ver con nuestra historia. Por ejemplo el árbol del Seibo. (Erytbrina crista – galli) (Foto carpeta Oh!)


*Los exóticos

Las especies exóticas son aquellas que traídos de otras partes del mundo, lograron adaptarse al nuevo medio. Hoy a pesar de encontrarlos en los jardines no son propios del lugar. Por ejemplo el árbol De la Catalpa (Catalpa bignonioides).

Seguí leyendo