Muchos chacareros se quejan de los ataques tardíos de estos insectos en tomate por ejemplo, en nuestra provincia, donde los daños son cuantiosos. También en melón, y otras hortalizas. Por ello, Suplemento Verde consultó esta semana a una especialista, la ingeniera agrónoma Carolina Sosa, del INTA con sede en San Juan para saber más del tema.
Manejo de moscas blancas en el cultivo de tomate
De las casi 1200 especies de moscas blancas (Homoptera: Aleyrodidae) descritas hasta ahora, son pocas las que afectan la producción agrícola en el mundo. Las especies más comunes e importantes en términos económicos son Bemisia tabaci y Trialeurodes vaporariorum, ambas presentes en la Argentina. Y en la Región Cuyana sólo se tiene registro de B. tabaci1, conocida "como mosca blanca del tabaco o del algodón", indentificada sobre melón y tomate en la provincia de San Juan.
Los daños que causa pueden catalogarse en:
1- Directos: La alimentación de juveniles y adultos (succión de savia) produce un debilitamiento de la planta, marchitamiento, mermas en la producción y en ataques severos, defoliación prematura y/o muerte.
Su saliva es tóxica para las plantas induciendo desórdenes fisiológicos, como la maduración irregular en tomate y plateado de las hojas en zapallo.
2- Indirectos: También excretan sustancias azucaradas, "melazas", que atraen hongos (fumagina) sobre hojas y frutos, dificultando la fotosíntesis y disminuyendo la cantidad y calidad de la cosecha (mayor problema en hortalizas, florales y ornamentales).
Sin embargo, el daño más grave es la transmisión de virus y bacterias que causan enfermedades a sus huéspedes como el virus de la "cuchara" en tomate,o tilt (TYLCV)3, el virus del falso amarilleo de la remolacha, etc
Manejo integrado de plagas (MIP)
Fases: 1. Saneamiento; 2. Monitoreo; 3. Control Químico; 4. Control Cultural y 5. Control Biológico.
Formas de control
Carolina Sosa recomienda técnicamente ante esta plaga de las chacras:
CONTROL CULTURAL
1. Uso de barreras vivas (hileras de maíz o sorgo rodeando el cultivo o sólo en el sentido perpendicular a la dirección del viento predominante) para interceptar los vuelos de la plaga y que no llegue al cultivo.
2. Uso de franjas trampa (intercalar hileras de berenjena, cultivo preferido por la plaga, y realizar allí un control localizado).
3. Uso de cultivares con resistencia a virosis (TYLCV).
4. Uso de mallas adecuadas en las aberturas de invernáculos (más finas que las usadas para áfidos).
5. Uso de trampas pegajosas amarillas (ese color atrae a la plaga).
CONTROL QUÍMICO
Algunos insecticidas utilizados para el control de mosca blanca (SENASA):
El listado incluye: Piretroides como Lambdacialotrina (Karate) y Deltametrina (Decis). También Carbamatos, como Cartap (Padan); Fosforados como Fosmet (Imidan); Organoclorados caso de Endosulfan (Thiodan); Nicotinoides como Imidacloprid (Confidor); y Acetamiprid (Mospilan), ó Tiametoxam (Actara).
Por otro lado hay Reguladores del crecimiento como Buprofezín (Applaud); Pyriproxyfen (Epingle); Piridazinonas caso de Piridaben (Sanmite); y Antialimentarios como Pimetrozine (Chess). Siguen usándose los Aceites (minerales y vegetales) y jabones insecticidas; y hay gente que trabaja con Formulados oleosos de extractos vegetales, caso de Azadirachtina (extracto de Neem), extracto de paraíso y extracto de ajo (Bralic).
Independientemente del plaguicida seleccionado, lo importante es conocer el producto, la plaga y aplicar los siguientes conceptos (enumerados), para lograr altas eficiencias de control: todos son buenos, bien aplicados.
CONTROL BIOLÓGICO "Enemigos Naturales"
Es otro tipo de manejo. Hay organismos que se alimentan de las moscas blancas y nos ayudan en su control, entre los encontrados en la zona cuyana se destacan: las avispitas parasitoides y los depredadores: vaquitas, crisopas y chinches entomófagas.
En general los depredadores pueden observarse con facilidad alimentándose en una colonia de moscas blancas, en cambio las avispitas parasitoides son muy pequeñas y no se ven a simple vista. Sin embargo, puede detectarse su presencia en el cultivo, por el aspecto que adquieren las ninfas de mosca blanca al ser parasitadas: la ninfa 4 de B. tabaci en lugar de lucir su color amarillo habitual se tiñe de "amarillo dorado" casi anaranjado.