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Salud/Consecuencias del calor

Migrañas de verano

En época de vacaciones y altas temperaturas los episodios de migraña pueden volverse más frecuentes si no se toman las precauciones adecuadas. Estrés, alimentación y hábitos cotidianos, influyen en esta patología.
Por Redacción Diario de Cuyo 2 de febrero de 2014 - 00:00

Nada más molesto e inhabilitante para una persona que padecer fuertes dolores de cabeza, y si son frecuentes, peor aún. Particularmente, y según indican los especialistas, la "migraña crónica", relacionada con numerosos factores internos y externos que no pueden controlarse pero sí mitigarse, puede ser más preocupante en verano. No es un tema menor si se tiene en cuenta que aproximadamente el 1,3 por ciento a 2,4 por ciento de la población mundial sufre este tipo dolor.

La migraña crónica es la forma más frecuente de cefalea crónica y es una condición discapacitante. Afecta tanto a hombres como mujeres y se caracteriza por fuertes dolores de cabeza que el paciente experimenta por más de 15 días al mes, con una duración de más de 4 horas por día durante, por lo menos, 3 meses.

El tema es que en esta época del año confluyen diversas situaciones poco favorables por lo que los buenos hábitos y los cuidados son fundamentales para evitar episodios de intenso dolor y disfrutar de las vacaciones.

Tanto el dolor como otros síntomas son desencadenados muchas veces por factores externos. Uno de ellos es el excesivo aumento de la temperatura del ambiente. "Cualquier cambio de clima, pero el calor en particular, puede ser un desencadenante", explica el Médico Neurólogo Especialista en Cefaleas del FLENI y el Hospital Municipal Bernardo Houssay, doctor Pablo Ariel Schubaroff, quien elaboró un informe para ser difundido a nivel nacional sobre este tema.

Si bien la exposición al calor es inevitable, recomienda que "es importante que quien padece migraña crónica se mantenga siempre correctamente hidratado e intente reducir la exposición al calor. El cerebro del migrañoso está genéticamente predispuesto a generar una inflamación cerebral que produce un enorme dolor, por lo que es recomendable extremar cuidados", explica el reconocido especialista.

Los anteojos de Sol son otro infaltable para quienes padecen esta patología considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una enfermedad "altamente discapacitante". "La gran mayoría de los pacientes presentan como síntoma agregado que es la fotofobia, es decir, una intolerancia anormal a la luz. Esto produce enormes molestias acompañadas de dolor en los ojos, pudiendo interferir en la vida del paciente a la hora de desenvolverse en actividades cotidianas como manejar un auto o simplemente leer un libro en la playa", agrega Schubaroff.

Otra buena recomendación es evitar usar ropas claras que, aunque son idóneas para los días calurosos, favorecen el reflejo de la luz pudiendo causar molestias.

La humedad, la falta de aire en ambientes cerrados y los cambios de presión son también factores a considerar. Es importante mantener los lugares oxigenados y evitar que el aire se estanque, ya que el "encierro" es un factor desencadenante de episodios de migraña. Los bruscos cambios de temperatura, producto del uso del aire acondicionado, son también una amenaza para los migrañosos.

Por otro lado, una alimentación adecuada es fundamental tanto para quienes padecen migraña crónica como para quienes padecen migraña frecuente. El doctor Schubaroff hace especial hincapié en que una dieta "saludable" no es lo mismo que una dieta "adecuada" para un paciente con migraña. "Está comprobado que algunos alimentos, debido a las sustancias que los componen, pueden ser disparadores de crisis. Algunos de ellos son el chocolate, los embutidos, los quesos duros, el alcohol y los lácteos enteros. Es recomendable que los pacientes eviten consumirlos y opten por alimentos protectores.

En verano, las frutas y verduras son los preferidos a la hora de elegir qué comer. El neurólogo recomienda elegir manzana, pera, sandía, melón, damasco, berenjena, zanahoria y zapallo; y evitar preferentemente la frutilla, el kiwi, la banana, los cítricos, el tomate, la remolacha y el apio, entre otros. Hay que tener en cuenta también que los malos hábitos alimenticios, como el ayuno, son populares disparadores de crisis, por lo que deben ser evitados.

Esta enfermedad está vinculada tanto con el plano físico como con el emocional, por lo que las situaciones de estrés en esta época del año, vinculadas a los balances, los preparativos de las vacaciones y el regreso al trabajo, deben ser manejadas con tranquilidad y equilibrio.

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