Según los oftalmólogos, a partir de los seis años cuesta mucho mejorar la visión de un niño si no se ha tratado antes su problema.
Ojos de cielo
Los problemas oculares como la miopía, la hipermetropía o el estrabismo afectan a más del 20 por ciento de los niños en edad escolar.
Actualmente la visita al oftalmólogo a los pocos meses de vida del bebé, y al comenzar la escolaridad a los 4 años es una recomendación de todos los pediatras, justamente para prevenir problemas futuros, o tratarlos a tiempo.
Y son los padres quienes deben estar atentos a cualquier síntoma, ya que los niños no tienen experiencia visual previa y muchas veces presentan defectos ópticos en un solo ojo, por lo tanto, es muy difícil que ellos por si solos se percaten que están viendo mal.