Con el fin de profundizar el “compre local”, la Cámara Argentina de Servicios Mineros (CASEMI) concretó recientemente la primera reunión anual de una mesa de trabajo para el acceso de proveedores locales al proceso licitatorio de servicios en Pascua Lama. Además de la cámara, el grupo está integrado por Barrick, la UTE Fluor Techint y el Ministerio de Minería de San Juan, con el objeto de un seguimiento más cercano de las necesidades en la construcción de la mina. Tras la reunión, la semana pasada la UTE Fluor Techint otorgó un cronograma de licitaciones a realizar con el fin de que proveedores sanjuaninos determinen posibilidades de inserción de sus servicios. “El cronograma tiene que ver con las demandas previstas en función de las actividades que van a realizar, esto nos permite trabajar anticipadamente entre los miembros de la cámara, a fin de conformar alianzas estratégicas, UTEs, joint ventures y las acciones necesarias para que nuestros socios puedan afrontar el requerimiento en caso de que supere su capacidad operativa”, explicó Juan José Igualada, flamante presidente de la CASEMI, quien precisó se intentará que las reuniones de la mesa se reiteren de manera mensual.
Proveedores buscan que se fortalezca el “compre local”
Afianzar el compre local será el bastión fundamental de la nueva comisión directiva, tras una renovación de autoridades en un contexto complejo: Quiebre de relaciones con la representación de la cámara en Buenos Aires, el cese de participación en la Mesa de Homologación Minera para sustitución de importaciones generada desde la Secretaría de Minería de la Nación; más un escenario en el que Argentina comienza a perder atractivo para las inversiones a raíz de la arbitrariedad jurídica (la prohibición de girar dividendos por ejemplo) y un consecuente clima de negocios que se deteriora. Así las cosas, el mercado minero se reduce a menos jugadores y a la cámara no le queda alternativa que hacer valer su localía, sobre todo si se tiene en cuenta que las principales inversiones previstas en el país son, entre otras, la de Pascua Lama (Barrick Gold), por US$ 8000 millones; Pachón (Xstrata Cooper), por US$ 4100; Los Azules (Minera Andes), US$ 2500 millones; todas en la provincia de San Juan.
La cuestión se complica aún más luego de la suspensión del proyecto Potasio Río Colorado por parte de la brasileña Vale; no sólo porque cientos de trabajadores quedaron sin sus fuentes de trabajo, sino porque dentro de esta masa crítica están los operadores mineros que apostaron al proyecto, invirtieron y hoy deben evaluar cómo saldar sus deudas.
En este barajar y dar de nuevo el impacto inmediato es en las provincias cercanas con mercados similares como San Juan y Neuquén. Desde la CASEMI consideraron que el “efecto Vale” podría romper el mercado local si no se toman las medidas del caso. “Vamos a tener 200 proveedores mineros que van a salir a ofrecer servicios a precios bajos con tal de saldar sus deudas, porque apostaron a un proyecto que tenía para dos años de construcción y hoy se ven en la mitad del río sin caballo. Son proveedores con buena capacidad de respuesta que necesitan solventar su situación aunque sea a bajo costo y eso a nosotros nos va a bajar los precios”, explicó Igualada.
Al respecto, las acciones de la cámara se concentrarán en profundizar las relaciones con las mineras que operan en San Juan a la vez de buscar el respaldo del gobierno local. Por otra parte, tampoco se descarta la posibilidad de iniciar conversaciones con proveedores mendocinos con la intención de buscar alternativas. “Es un momento para demostrar compromisos, a quienes lo necesiten les vamos a dar una mano, pero deberán a sentarse a charlar con los proveedores locales”, concluyó la fuente.