Mediante un comunicado de la Asociación de Viñateros Independientes y la Federación de Viñateros de San Juan rechazan el pedido realizado por varias entidades vitivinícolas que representan a los grandes industriales de Mendoza al INV para que flexibilice el control del agua exógena incorporada al vino en un intento de modificar la legislación para lograr que se parezca a la normativa chilena.


"Nuestras entidades, junto a la CAME y acompañados por el Gobierno de San Juan, han liderado a nivel nacional el reclamo privado contra la importación de vinos y elevado a las máximas autoridades nacionales. Hemos tenido como respuesta que la política del Gobierno nacional es la apertura económica y que no pondrá trabas a estas operaciones.


Demostramos que, a pesar que las dos últimas cosechas fueron bajas, aún sobra vino y sólo en algunas variedades de uva el productor tuvo rentabilidad. Además, la importación se ve favorecida por una paridad cambiaria totalmente desfavorable para nuestro sector debido a los altos costos internos y también porque al vino producido en Chile se le permite legalmente incorporar hasta un 7% de agua".


"Por otro lado, hemos demostrado que las firmas que importaron engañaron al consumidor al utilizar envases tradicionales que difundían las virtudes de nuestro vino argentino. Por ello, apoyamos la decisión tomada por el presidente de INV, Ing. Carlos Tizio en la resolución 2017-176-APN-INV de exigirles a las firmas importadoras que deben destacar en ambas caras del envase y en un tamaño de letra visible que se trata de vino importado".


"Las grandes corporaciones están logrando el objetivo de contener la suba en los precios del vino y de la uva de la próxima cosecha para que el productor no tenga rentabilidad y en las últimas semanas han bajado los valores en el mercado de traslado", finaliza el comunicado.