La Escuela de Enología de San Juan ha sido por años la cuna que vió nacer a cientos de enólogos que se han desempeñado en San Juan, en el país y en el mundo. Allí aprendieron las bases de su profesión en una bodega real en la que se han hecho tantas elaboraciones como años tiene la institución, a pesar de los cambios educativos que llevaron a que la carrera se dictase en un nivel terciario. Aún con carencias tecnológicas y los avances que demanda la industria sigue dando cátedra a los alumnos del último año de la secundaria. Con semejante historia, los responsables del establecimiento no podían dejar de celebrar este aniversario con tres vinos especialmente pensados para la ocasión. Se trata de un Moscatel, un Bonarda Rosado y un Bonarda elaborados con la escasa producción que aún mantiene, bajo la marca Escuela. Claro que este no sería un brindis completo si no se sumara un Mistela que seguramente dará que hablar tanto como su predecesor elaborado en 2003 y que en el 2007 ganó una medalla de oro internacional otorgada en Vinandino.
Vinos que hacen escuela
Cabe aclarar que el mistela no es considerado vino ya que se trata de un mosto alcoholizado sin fermentación previa, por eso entra en la categoría de licorosos, según la normativa del Instituto Nacional de Vitivinicultura. "La idea surgió porque San Juan fue muy conocida por sus licorosos, sin embargo cada vez se elaboran menos, y particularmente creo que deberíamos recuperar esa parte de la industria. Así fue que lo hicimos como prueba con los alumnos y finalmente fue reconocido por los expertos. Esa elaboración se terminó, así es que este año hemos sacado la del 2007 que también tiene muy buenas características", explica Sergio Montero, quien se ha desempeñado desde hace años como jefe y coordinador de bodega y desde hace unos días es el vice director del establecimiento.
En cuanto a los vinos especialmente pensados para la celebración, el que se lleva los laureles es un elegante Bonarda Rosado (12.9º de alcohol) que gracias a una maceración de tres días luce un color muy particular y brillante que ya denota sus características generales. En nariz es muy fino y sutil con aromas que recuerdan a las frutillas y frambuesas, mientras que en boca se destaca por su buen paso.
Claro que el Bonarda (13.6º) no se queda atrás es intenso y aromático, con buenas cualidades y características varietales. No hay que olvidar que esta variedad de uva está muy arraigada en la provincia y ha demostrado que tiene empatía con el suelo, el clima y el sol sanjuanino, arrojando grandes vinos cada año.
Recién en tercer lugar se ubica el Moscatel con 13 grados de alcohol. De estos varietales se han elaborado 400 litros, 7.200 litros y 1.400 litros respectivamente, con uvas propias de la Escuela, que los mismos alumnos de la orientación Producción Agropecuaria se encargan de cosechar para que luego los de Industria de Procesos elaboren en bodega. También fueron ellos, luego de un concurso, quienes diseñaron la etiqueta que lucen los varietales en la que se indica la celebración de los 150 años dentro de un sol que aparece en el costado.
Un trabajo integral que les permite a los alumnos conocer todo el proceso de producción y marketing, ya que luego con solo pasar por la sede de la Cooperadora ubicada en la misma escuela que es donde se venden los vinos, pueden corroborar si los productos tienen aceptación del consumidor.
"Entiendo que deberíamos tener un portfolio más amplio y estar integrados al circuito turístico para que la gente venga a ver lo que hacen los alumnos. Son materias pendientes que debemos ejecutar y que ya están en nuestros planes", explica Montero.
Históricamente la Escuela de Enología ha sufrido los vaivenes de las políticas educativas del país, y no siempre ha tenido a posibilidad de contar con maquinaria o tecnología de última generación para la elaboración de vinos, no obstante los esfuerzos de docentes y alumnos continúan para que puedan salir al mercado laboral lo mejor preparados posible.